Guía de viaje a Punta Arenas
El extremo del mundo, una idea que despierta la imaginación. Los viajeros que buscan horizontes remotos disfrutan al máximo en Punta Arenas. Situada en el extremo sur de Chile, en la península de Brunswick, esta ciudad funciona como puerta de entrada ideal para explorar el estrecho de Magallanes.
Una arquitectura por descubrir
Conocida como la capital de la Patagonia chilena, Punta Arenas prosperó mientras los barcos debían rodear el continente por el estrecho de Magallanes para pasar de un océano a otro. La apertura del canal de Panamá en 1914 la dejó al margen de las grandes rutas marítimas. Numerosas comunidades indígenas, como los yaganes, los onas, los tehuelches o los alacalufes, habitaban estas tierras de clima riguroso. A finales del siglo XIX, los europeos llegaron para poblar Punta Arenas, atraídos por la promesa de una nueva vida y de oro.
Hoy en día, sus monumentos y edificios históricos atraen a los visitantes que recorren Sudamérica. La Plaza de Armas es el punto neurálgico de la ciudad chilena. Rodeada de casonas de finales del siglo XIX y principios del XX, alberga en su centro la estatua del navegante Fernando de Magallanes. La Catedral del Sagrado Corazón, levantada en 1901, destaca por su imponente arquitectura. Tampoco hay que perderse el Palacio Sara Braun, de traza neoclásica y conservado con su mobiliario original. La Residencia Blanchard, sede del Instituto Antártico Chileno, y el Museo Regional Braun Menéndez, ideal para profundizar en la historia local, interesarán a quienes busquen aprender más sobre la zona. Por último, el cementerio de Punta Arenas merece una visita detenida por sus ostentosos mausoleos de familias adineradas y la tumba del Indio Desconocido.
Paisajes del fin del mundo
Tras recorrer el patrimonio urbano, toca adentrarse en la naturaleza. Desde la Costanera, junto al puerto de Punta Arenas, la mirada se pierde en el horizonte como si fueras un explorador de otra época. Varias empresas organizan cruceros para recorrer el estrecho de Magallanes y avistar de cerca las ballenas jorobadas que surcan estas aguas. A treinta kilómetros al noreste de Punta Arenas te esperan los atractivos de la isla Magdalena, protegida bajo la figura del monumento natural Los Pingüinos. Se necesitan dos horas de navegación para alcanzar sus costas y encontrarse con las numerosas colonias de pingüinos de Magallanes que habitan el lugar. Desde Punta Arenas también se pueden contratar otras excursiones, como el parque Karukinka, el cabo de Hornos, los parques nacionales Alberto de Agostini y Cabo de Hornos, o la reserva Laguna Parrillar.
Cuándo ir
No esperes días soleados y cálidos en Punta Arenas. Por su ubicación geográfica, la ciudad combina precipitaciones frecuentes con rachas de viento intensas. Conviene evitar los meses de mayo a septiembre, cuando las temperaturas rondan entre 0 y 5 grados. El resto del año, el termómetro rara vez supera los 15 grados, llegando a los 20 en los días más calurosos.
Cómo ir
Punta Arenas se alcanza fácilmente en avión desde Santiago de Chile, con un vuelo de unas 4 horas. También es posible llegar en autobús o en coche, aunque ninguna carretera conecta la ciudad con el resto de Chile sin pasar por territorio argentino, lo que implica recorrer más de 3000 kilómetros desde la capital. Una vez allí, la Ruta 9 conecta con Puerto Natales, situado 250 kilómetros al norte.
Punta Arenas en sí no tiene muchos atractivos, si acaso su zona franca y el placer de saber que estás casi "en el fin del mundo".
Desde Punta Arenas se pueden visitar varios parques naturales que merecen más la pena, así como el Fuerte Bulnes, que vale la pena por su historia.