Visitar Porto Alegre
Capital del estado de Rio Grande do Sul, Porto Alegre es una de las ciudades más meridionales de Brasil. A diferencia de los grandes destinos turísticos brasileños, aquí no se viene buscando playa, aunque el agua define su geografía: la ciudad se extiende a orillas del lago Guaíba y el río del mismo nombre. Más allá de su patrimonio neoclásico, la ciudad integra la naturaleza en su tejido urbano a través de espacios como el parque Farroupilha o de la Redenção, un rincón muy frecuentado por familias para disfrutar de sus zonas verdes, su pequeño zoo e instalaciones infantiles.
Una ciudad multicultural impregnada de la cultura gaucha
Porto Alegre es un punto de encuentro entre influencias argentinas, uruguayas y diversas oleadas migratorias europeas. Muchas costumbres tienen un eco directo de Argentina, como el consumo habitual de mate y la omnipresencia de las churrascarias, esos restaurantes donde la carne se cocina a la brasa. Enmarcada por las extensiones de la Pampa, la ciudad es la cuna de los Gauchos, los ganaderos rurales que protagonizaron la Revolución Farroupilha en 1835 contra el poder central.
Comienza tu recorrido en el centro, en la Praça Marechal Deodoro, para observar el Palacio Piratini, sede del gobierno local, caracterizado por su fachada de columnas y estatuas. En la misma plaza se encuentran el teatro São Pedro y la catedral de la ciudad, que destaca por sus vidrieras y mosaicos. A pocos pasos, acércate a la Praça da Alfândega, donde se ubican dos de las instituciones culturales más relevantes: el Museo de Arte de Rio Grande do Sul, conocido como MARGS, y el Memorial do Rio Grande do Sul, dedicado a preservar la memoria histórica de este estado.
Porto Alegre, ciudad verde
Antes de marcharte del centro, detente en el mercado de Porto Alegre, un enorme edificio con más de cien puestos locales. Después, recorre la orilla del río Guaíba para visitar el Museo Iberê Camargo, una impresionante estructura de hormigón diseñada por el arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira.
El entorno natural es otro de sus puntos fuertes. Muy cerca, el archipiélago del Jacuí es una reserva ecológica con una treintena de islas y canales, un santuario para numerosas especies de aves. Hacia el sur, una laguna de más de 260 kilómetros de longitud se extiende hasta el extremo sur del continente. Puedes recorrerla en barco desde el puerto de Porto Alegre, uno de los más importantes de Brasil con sus 8 kilómetros de muelles.
¿Cuándo ir?
El clima es agradable durante todo el año. Ten en cuenta que, entre noviembre y febrero, las temperaturas suben y pueden superar los 30 grados.
¿Cómo llegar?
Porto Alegre cuenta con aeropuerto internacional. Desde Europa, lo habitual es realizar una escala en São Paulo o Rio de Janeiro antes de tomar el vuelo de conexión hasta la ciudad.
No hay mucho que ver, pero el paseo a lo largo de los muelles que bordean la laguna merece la visita, sobre todo al atardecer. Puedes parar en el Cais Embarcadero para disfrutar de una última caipiriña en este extremo sur brasileño.