Visitar el Museo de Ciencias NEMO
El Museo de Ciencias NEMO es el principal centro de divulgación científica y tecnológica de Ámsterdam, ubicado en la zona del Oosterdok (Dársena del Este), a pocos pasos de la estación central. Diseñado por el arquitecto Renzo Piano, el edificio recuerda a un enorme barco, aunque la intención original del autor fue reflejar, mediante un efecto espejo, la forma del túnel del IJ que discurre bajo el museo. El Museo NEMO alberga cerca de 20.000 objetos que recorren la evolución de grandes hitos científicos como la electricidad, el sonido o la gravedad. También cuenta con numerosos talleres interactivos que permiten tanto a niños como a adultos realizar experimentos científicos a su propia escala.
El museo de las ciencias y la tecnología de Ámsterdam
El origen del museo reside en la labor del pintor Herman Heijenbrock, quien mostró un gran interés por las condiciones de vida de los trabajadores del siglo XX y los avances tecnológicos. En 1923, inauguró un museo del Trabajo que reunía piezas representativas de su época. Tras la Segunda Guerra Mundial, el centro pasó a ser el Instituto neerlandés para la industria y la tecnología. En 1997, bajo el nombre de New Metropolis, se trasladó al edificio actual, a lo largo de los muelles de Ámsterdam. Finalmente, el museo adoptó el nombre de NEMO en el año 2000.
El Museo NEMO se distribuye en 4 plantas de exposiciones y una amplia azotea que ofrece vistas panorámicas de la ciudad. Recibe aproximadamente 650.000 visitantes al año.
Una inmersión en los descubrimientos científicos internacionales
La institución colabora estrechamente con el mundo académico. De este modo, las colecciones y talleres se actualizan periódicamente en función de los avances de la ciencia. El programa de conferencias es organizado y dirigido por científicos. Además, es posible registrarse en el lugar para participar en uno de los numerosos estudios científicos coordinados por el propio museo.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Muy cerca de la estación, este museo dedicado a la ciencia es un sitio para visitar con niños. Para mí, no es un museo en el sentido estricto. Se trata más bien de puestos y pequeñas demostraciones, ciertamente interesantes para iniciar a los jóvenes en la ciencia, pero no hay colecciones reales que admirar. Fuimos con amigos y nos decepcionó la visita.
Además, la entrada es bastante cara y suele haber que hacer cola para ver los diferentes experimentos. Mi mejor recuerdo sigue siendo la azotea del edificio, que ofrece una bonita vista de la ciudad. Atención, los paneles solo están en inglés y neerlandés. Así que te tocará traducir para los niños.