Visitar la Represa de Itaipú
La Represa de Itaipú, construida entre 1975 y 1982, es la segunda central hidroeléctrica más grande del mundo tras la de las Tres Gargantas en China. Situada en la frontera entre Brasil y Paraguay, a lo largo del Río Paraná, su construcción obligó al traslado de más de 10 000 familias e inundó cerca de 1500 km² de bosques y tierras. Además, supuso la desaparición de las Cascadas de los Siete Saltos, un conjunto de 19 saltos naturales conocidos por tener el caudal más potente del planeta.
Una infraestructura monumental sobre el río Paraná
La decisión de levantar una central hidroeléctrica en este punto se formalizó con la firma del Tratado de Itaipú en abril de 1973. El río Paraná fue desviado durante las obras, un proyecto que requirió el trabajo de más de 40 000 personas, el uso de casi 12 500 000 m³ de hormigón y una cantidad de acero equivalente a 380 veces la estructura de la Torre Eiffel. Con más de 7 kilómetros de longitud, el complejo cuenta actualmente con 20 turbinas generadoras, cada una con una potencia nominal de 700 megavatios.
El tamaño de la obra le valió ser catalogada como una de las siete maravillas del mundo moderno por la American Society of Civil Engineers (Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles) en 1994. Cada año, la central suministra cerca del 30% de la energía consumida en Brasil y cubre prácticamente la totalidad de las necesidades eléctricas de Paraguay.
Consecuencias sociales y ambientales
Desde el inicio de las obras, se implementaron medidas de protección ambiental. En particular, la operación Mymba Kuera permitió rescatar a cerca de 4500 animales antes de que el área quedara sumergida. La mayoría de las familias expropiadas fueron realojadas en Medianeira, mientras que otras se integraron en el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Es posible visitar todo el complejo de la represa de forma gratuita inscribiéndose a través de la compañía paraguaya que gestiona la represa. Hay que registrarse al menos una semana antes, es muy fácil por correo electrónico.
Disfruté muchísimo de esta visita, donde tuvimos al guía solo para nosotros y pudimos hacer todas las fotos que quisimos, en cualquier lugar que deseáramos.
¡El sitio es realmente impresionante!
¡Recomiendo mucho esta visita!