Visitar el Yacimiento arqueológico de Volubilis
No faltan vestigios arqueológicos en tierras marroquíes. Volubilis, por ejemplo, esconde los restos de un municipio romano fortificado que se levantó sobre un emplazamiento situado al pie del monte Djebel Zerhoun. Extendido a lo largo de 42 hectáreas, este lugar procedente del pasado reviste una importancia especial para los arqueólogos y los apasionados de la historia. Testimonia, en efecto, el desarrollo urbano y la romanización cultural emprendida en las fronteras del imperio romano (con su cuota de intercambios interculturales con las culturas indígenas). Mejor aún: al no haber estado ocupado durante cerca de 1000 años, el sitio cuenta, debido a su aislamiento, con un alto nivel de autenticidad que lo hace muy interesante de estudiar. Por ello, Volubilis es uno de los conservatorios más ricos de la antigüedad norteafricana, tanto por sus restos como por sus importantes datos epigráficos.
Una sucesión de civilizaciones
Con Volubilis, la riqueza del patrimonio marroquí encuentra tal vez su manifestación más brillante. Como demuestran los vestigios, son varias las civilizaciones que se superponen como hojas de hojaldre. Así, a lo largo de casi diez siglos, tanto los legos como los arqueólogos pueden contemplar las fases de una ocupación que se remonta a la prehistoria para desembocar en el actual reino marroquí. En la actualidad, el sitio ya ha aportado una documentación artística notable, entre la que cabe citar mosaicos, estatuas (de mármol y de bronce) y cientos de inscripciones cuyo desciframiento ayuda a comprender la historia que las vio nacer. A nivel visual, el perímetro de Volubilis se materializa mediante una muralla romana erigida en 168-169 de nuestra era. Alzándose en medio de un espacio casi desértico, los monumentos dispersos (entre ellos numerosas columnas) confieren un carácter particular a lo que adopta la forma de un fulgurante viaje en el tiempo.
Este sitio arqueológico tan conocido está cerca de la ciudad de Meknès. Volubilis presenta algunos vestigios de una ciudad bereber que se convirtió, después, en romana. La visita a este lugar es agradable y permite descubrir un paisaje de la campiña marroquí. Por lo general, los turistas visitan este lugar y continúan su camino. Les aconsejo dar una vuelta por la ciudad cercana de Moulay Idriss Zerhoun para hacer una pausa y así descubrir la vida cotidiana de sus habitantes.