Visitar Chichén Itzá, una de las 7 nuevas maravillas del mundo
Uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes de México
Con sus magníficas ruinas mayas y toltecas situadas en la península de Yucatán, entre Mérida y Valladolid, Chichén Itzá, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es uno de los enclaves arqueológicos más destacados de México. En una extensión que supera las 300 hectáreas, podrás contemplar la famosa pirámide de Kukulcán, conocida popularmente como el Castillo, además del Juego de Pelota, el Cenote Sagrado, el Conjunto de las Monjas, el grupo de las mil columnas y el templo de los guerreros.
Una historia que se remonta al siglo X
Fue en el siglo X cuando el gobernador de Tula, una de las ciudades más influyentes de la América precolombina, eligió este lugar para establecer una capital religiosa. Chi significa boca y Chen pozo. Itzá, por su parte, evoca tanto a la rama local de los mayas que allí residía como al brujo del agua.
A diferencia de otros vestigios precolombinos, Chichén Itzá nunca llegó a desaparecer por completo, aunque su relevancia fue redescubierta y puesta en valor a mediados del siglo XIX. Tras su paso por la zona en 1841, el explorador estadounidense John Lloyd Stephens y el arquitecto Frederick Catherwood contribuyeron a atraer la atención internacional hacia las ruinas de Chichén Itzá. Aquello marcó el inicio de un interés mucho mayor por la exploración arqueológica de la región.
Nuestros consejos para la visita
Llega a primera hora de la mañana, antes de las 10:00, para disfrutar de un sitio que es a la vez fundamental, místico y grandioso. Una visita guiada resulta indispensable para comprender en profundidad la civilización maya.
Comienza el recorrido por el impresionante templo principal, el Castillo, y los 91 escalones de sus 4 vertientes, que representan los 364 días. Gracias a su contacto constante con el sol, tiene la particularidad de proyectar sobre sus aristas, durante los equinoccios, la sombra de un cuerpo de serpiente en referencia a Kukulcán, el dios de la serpiente emplumada. Es sorprendente. La pirámide, formada por 2 templos, alberga una estatua de Chac mool y un jaguar rojo.
La continuación del recorrido confirmará la maestría maya en arquitectura y astrología. El juego de pelota te enseñará la importancia de estos juegos, ya que se creía que eran responsables de la lluvia. El Cenote Sagrado, lugar principal de las ofrendas, sacrificios y rituales vinculados al nuevo ciclo de 52 años, te dejará asombrado. Por último, no te pierdas el Conjunto de las monjas, un templo magnífico adornado con figuras de Chac.
Terminar con un refrescante chapuzón
En el recinto encontrarás 5 cenotes, pozos naturales donde es posible bañarse y refrescarse. Dada la afluencia de público, es preferible acudir a última hora de la tarde al Cenote Ik-Kil, una piscina de piedra natural de 30 metros de altura y 60 metros de diámetro. Recuerda llevar bañador y toalla, ya que podrás cambiarte allí mismo en los vestuarios habilitados.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Chichén Itzá es una de las siete maravillas del mundo moderno. Aunque no llega a la altura de otras maravillas como Machu Picchu, demuestra el talento de los mayas como constructores. La presencia de un guía es indispensable para disfrutar de una media jornada de visita en el sitio. Él te explicará, entre otras cosas, cómo funciona la sombra del Dios serpiente emplumada en El Castillo, el templo principal. Me pareció especialmente interesante la parte sobre el terreno de juego maya.