El palacio portugués pintado por los holandeses
Un nombre que engaña desde la entrada: este palacio, conocido también como Dutch Palace (palacio holandés), no tiene nada de neerlandés en sus orígenes. Construido alrededor de 1555 por los portugueses para ofrecérselo al raja de Kochi como compensación tras el saqueo de un templo cercano, fue restaurado y ampliado un siglo después por los comerciantes holandeses de la VOC, quienes dejaron su impronta en la memoria colectiva.
¿Por qué visitar el Palacio de Matancherry?
El interés no reside en la fachada, bastante sobria para un edificio real, sino en lo que esconde. En su interior, un museo recorre la historia de los rajas de Kochi a través de retratos, trajes, palanquines y armas ceremoniales. El verdadero tesoro del lugar son sus pinturas murales del siglo XVI, que figuran entre las mejor conservadas de toda la India del Sur.
La arquitectura sigue el plan tradicional nalukettu de Kerala: cuatro alas dispuestas alrededor de un patio central abierto, típico de las residencias nobles de la región. En el patio interior se encuentra un pequeño templo dedicado a la diosa Pazhayannur Bhagavathy, que sigue activo y está cerrado a los visitantes no hindúes.
Las pinturas que no te puedes perder
La chambre nuptiale (cámara nupcial) situada en la planta superior concentra los frescos más espectaculares: escenas extraídas del Ramayana cubren las paredes a lo largo de varios metros, pintadas en tonos ocre, rojo y negro obtenidos a partir de pigmentos vegetales y minerales locales. Otras salas muestran episodios del Mahabharata y de la mitología centrada en Krishna, con un nivel de detalle que recompensa la observación paciente.
La luz natural, tamizada por pequeñas aperturas de madera tallada, obliga a caminar despacio para distinguir las composiciones en la penumbra.
Consejo de amigo: está prohibido hacer fotografías en el interior de las salas con frescos. Tómate el tiempo necesario para observar en lugar de intentar capturar la imagen, ya que la iluminación tenue hace que las fotos sean decepcionantes de todos modos.
Puntos fuertes
- Frescos excepcionales, algo poco común en la India
- Visita corta, fácil de combinar con el mercado de especias cercano
- Arquitectura típica de Kerala a escala humana
Limitaciones
- Prohibido tomar fotografías en el interior
- Pocas explicaciones en español en el lugar
Un barrio cargado de historia alrededor del palacio
El palacio se ubica en el corazón de Mattancherry, un antiguo enclave comercial donde convivieron portugueses, holandeses, británicos y las comunidades judías de Cochín. La sinagoga de Paradesi, una de las más antiguas de la Commonwealth que aún sigue en uso, se encuentra a pocos minutos a pie, al igual que las callejuelas del mercado de especias donde todavía flotan los aromas de cardamomo y pimienta negra.
Horarios
Sábado a jueves: de 9:00 a 17:00.
Cerrado los viernes.
Cuánto dura esta actividad
Reserva entre 45 minutos y 1 hora para recorrer todas las salas y contemplar sus famosas pinturas murales.
*Información sujeta a cambios
Este palacio, construido por los portugueses, se ha convertido hoy en día en un museo que se puede visitar. Su arquitectura es típica de Portugal. En el interior, se encuentran numerosas obras con influencias europeas. Es una visita imprescindible para comprender mejor la historia de Kochi a lo largo de los siglos. Calcula unos 45 minutos para la visita.