Visitar el Parque Centenario
Fue en 1908 cuando el ayuntamiento de Buenos Aires sentó las bases de este parque gigantesco que ocupa una parte importante de la capital argentina. Todo comenzó con la compra de un terreno de 10 hectáreas a un hombre llamado Parmenio Piñero (un fabricante de ladrillos de la ciudad) para crear un espacio verde en los límites occidentales del Buenos Aires de aquella época. Este ambicioso proyecto fue confiado al administrador de parques de la ciudad, un urbanista franco-argentino llamado Charles Thays. Él trabajó intensamente para terminar la obra justo a tiempo para la celebración del centenario de la Revolución de Mayo, en 1910. De esta efeméride surgió precisamente el nombre del recinto: el Parque Centenario.
Lujo, calma y tranquilidad
Hoy en día, resulta muy agradable pasear por este oasis que aporta a la ciudad una auténtica pausa en el ritmo cotidiano. Entre las curiosidades que ofrece el parque, los visitantes suelen detenerse a contemplar el indicador meteorológico, un monumento conmemorativo situado en la zona central de la sección del botánico. Es una pieza notable, ya que fue un obsequio de la comunidad húngara al gobierno argentino el 25 de mayo de 1910. Este indicador contaba con la tecnología más avanzada de la época para medir las condiciones climáticas y el tiempo. En sus fachadas, sobre los nombres de las 8 capitales principales del mundo, se encuentran ocho relojes que marcan la hora en cada una de esas ciudades. Otro elemento fundamental del parque es el Anfiteatro Parque Centenario, que acoge regularmente representaciones musicales y artísticas. Al llegar el fin de semana, es habitual que los porteños y los visitantes disfruten de espectáculos gratuitos en un entorno que, por sí solo, ya justifica la visita.
Un parque pequeño y simpático con sus fuentes y sus patos. Ideal para ver algo diferente a edificios y calles llenas de coches. Paso mucho tiempo allí ya que vivo a dos calles. Es muy agradable para los porteños. El hecho de que esté situado en el centro geográfico de la ciudad limita la cantidad de gente. El centro geográfico de Buenos Aires está lejos de ser el más atractivo por lo general. Los domingos se celebra la feria del parque. Una especie de gran mercadillo o feria donde se puede encontrar de todo, incluso comida. Muchas zonas de juegos para las familias y los niños, y bancos para compartir un mate con tu pareja o tus amigos.