Visitar el Cementerio de la Recoleta
Inaugurado en 1822, el Cementerio de la Recoleta debe su nombre al antiguo convento de los padres franciscanos recoletos (los recoletos), el Convento de la Recoleta que se encuentra en su vecindad inmediata. Lo que hace que este lugar sea singular es su diseño. Organizado como una ciudad en miniatura, el cementerio alberga más de 4 000 tumbas distribuidas en un espacio de 54 000 m². Al pasear entre las lápidas, los visitantes notarán el cuidado con el que se mantiene cada una de ellas. Quien observe con atención podrá apreciar la gran variedad de estilos que distingue a cada mausoleo. Unidas en la muerte, varias épocas conviven en este gran espacio al aire libre. En la Recoleta, el art déco se encuentra con el barroco, el art nouveau y el neogótico. Un cóctel arquitectónico que sorprende y despierta el interés por conocer la rica historia de la ciudad de Buenos Aires.
Otro enfoque de la Historia
Visitar el Cementerio de la Recoleta permite descubrir la historia de Argentina desde otra perspectiva. Cerca del mausoleo de la familia Leloir, de origen francés y con gran peso en la historia del país, se encuentra la misteriosa tumba del guardián Alleno, con sus estatuas a tamaño natural. La tumba de Evita Perón es, sin lugar a dudas, el punto más visitado del camposanto. Personas de todo el mundo acuden a contemplar el lugar de descanso final de la figura más emblemática del pueblo argentino. Además, es posible contratar guías especializados que pueden conducirle hacia sectores menos concurridos. Es la mejor forma de obtener una visión completa de este museo atípico que combina historia y arquitectura funeraria.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Si hay un cementerio que realmente merece la pena visitar en el mundo, es este, o quizás el Père Lachaise en París. Casi toda la historia de Argentina se encuentra aquí, a través de los nombres famosos que han dado forma a la Argentina de hoy.