Visitar el mercado de fin de semana de Chatuchak
Bangkok es una ciudad mundialmente conocida por sus templos, pero también esconde otro tesoro. El Mercado de Chatuchak es el más grande de Tailandia y uno de los más increíbles del mundo.
Historia
El mercado de Chatuchak abrió en 1942, fruto de la política del primer ministro Plaek Phibunsongkhram, quien deseaba que cada provincia contara con un gran mercado. En sus inicios, el mercado se ubicaba en Sanam Luang. Tras unos meses fue trasladado a Sanam Chai, pero en 1958 regresó a su emplazamiento original, donde permaneció hasta 1975.
A partir de esa fecha, el general Kriangsak Chamanan quiso utilizar Sanam Luang para ceremonias conmemorativas y actividades recreativas para la población. Como también era presidente de la State Railway of Thailand (Ferrocarriles Estatales de Tailandia), el general autorizó el uso de la parte sur del parque de Chatuchak, propiedad de dicha compañía. Fueron necesarios 3 años para acondicionar el lugar, y fue en 1978, cuando el general asumió el cargo de primer ministro, que las obras finalizaron.
En 1983, todos los comerciantes se habían trasladado a este nuevo espacio, denominado Phahonyothin Market, que pasaría a llamarse Chatuchak Market en 1987.
El mercado de Chatuchak
A pesar de su aspecto algo caótico, el mercado de Chatuchak está muy organizado. Cuenta con 11 categorías (ropa, comida, arte, animales, entre otras) y 27 secciones. En los planos del mercado se puede ver exactamente qué se vende en cada zona, ya que los puestos no están demasiado mezclados. Con más de 15 000 puestos y una oferta tan variada, es casi imposible no encontrar lo que buscas.
Ten en cuenta que incluso puedes enviar tus compras directamente desde allí, ya que dentro del mismo mercado de Chatuchak encontrarás mostradores de DHL, UPS y TNT.
Este lugar increíble es el paraíso de los compradores y la pesadilla de los banqueros.
Horarios
*Información sujeta a cambios
De hecho, aquí es donde hicimos la mayoría de nuestras compras de recuerdos y regalos: hay muchísima variedad y es uno de los mejores lugares para encontrar lo que buscas.
La parte que más nos marcó fue la de los animales. No nos lo esperábamos: jaulas con tortugas, muchos pájaros e incluso monos. Esta zona está un poco escondida, no sé si es a propósito, pero nos costó un poco encontrarla. Hay que verla, es muy auténtica pero también bastante impactante.
Un pequeño consejo práctico: fuimos en Uber sin problemas, pero la vuelta fue mucho más complicada. El cruce alrededor del mercado es inmenso y a los conductores les cuesta parar, así que a veces hay que caminar un buen rato antes de que te recojan.
Consejo práctico 2: ¡Fijaos bien por qué lugar entráis y, si vais en grupo, mucha suerte para no perderos si habéis quedado en un punto de encuentro!
Una experiencia que hay que vivir por el ambiente y la variedad increíble, teniendo en cuenta los aspectos menos agradables.
Consejo práctico 3: ir nada más abrir, porque después, con la gente y el calor, se vuelve mucho menos agradable.