La Biblioteca Real de Turín y la mirada de Leonardo
En un palacio del centro histórico de Turín, tras una fachada discreta que no revela lo que guarda, se encuentra uno de los dibujos más célebres del mundo. El Autoritratto (Autorretrato) de Leonardo da Vinci, esa sanguina de trazos frágiles que captura el rostro envejecido del maestro, se conserva aquí desde hace siglos. Pocos viajeros saben que es posible llegar a contemplarlo.
¿Por qué visitar la Biblioteca Real?
Fundada en 1831 por el rey Carlos Alberto de Cerdeña, la Biblioteca Real no es un museo al uso. Se trata de un fondo patrimonial vivo, vinculado al Ministero della Cultura (Ministerio de Cultura italiano), que alberga más de 200 000 volúmenes, miles de manuscritos, mapas antiguos y una colección de dibujos de valor excepcional. Entre ellos, destacan cerca de 1 500 dibujos de maestros italianos y extranjeros que abarcan desde el siglo XV hasta el XVIII.
El edificio forma parte del complejo de los Palais royaux de Turin, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La atmósfera es silenciosa y sosegada, muy alejada del ajetreo de los grandes museos de los alrededores.
El autorretrato de Leonardo da Vinci
Es la pieza sobre la que gira todo. Este dibujo a la sanguina, datado hacia 1512, muestra a un hombre anciano de mirada intensa, cejas pobladas y barba larga. Aunque se atribuye mayoritariamente a Leonardo como autorretrato, algunos historiadores del arte mantienen el debate sobre esta identificación.
La obra se exhibe de forma intermitente. Debido a su extrema fragilidad, solo es visible durante periodos limitados y permanece en reserva el resto del tiempo para protegerla de la luz. Antes de acudir, es imprescindible verificar si se encuentra expuesta en ese momento.
Consejo de amigo: La biblioteca organiza regularmente exposiciones temporales que permiten acceder a piezas habitualmente guardadas. Consulta el calendario en el sitio web oficial antes de tu visita, ya que suele ser durante estos eventos cuando el autorretrato de Leonardo sale al encuentro del público.
Otros tesoros en el fondo gráfico
Más allá de Leonardo, la colección de dibujos incluye obras atribuidas a Rafael, Fra Angelico, Durero o incluso Rembrandt. Aunque no todas las piezas están expuestas permanentemente, diversas muestras temáticas las sacan a la luz de manera notable.
La biblioteca también custodia manuscritos iluminados, incunables y una importante colección de fotografías históricas sobre el Piamonte y la Casa de Saboya.
Lo mejor de la visita
- Uno de los pocos lugares del mundo donde admirar un dibujo de Leonardo en un entorno íntimo
- Afluencia mucho menor que en los grandes museos de Turín
- Marco patrimonial excepcional, en el corazón del complejo de los Palacios Reales de la UNESCO
- Exposiciones temporales a menudo especializadas y poco mediáticas
Puntos a tener en cuenta
- El autorretrato de Leonardo no está expuesto de forma permanente: verificación previa indispensable
- Acceso a las colecciones bajo reserva o durante exposiciones específicas
- Poca información disponible en español en el lugar
Horarios
Los horarios varían según las exposiciones en curso y los periodos de apertura al público.
Consulta el sitio web oficial de la Biblioteca Real de Turín o el de los Musei Reali di Torino (Museos Reales de Turín) antes de tu visita para conocer los turnos disponibles.
Cuánto dura esta actividad
Calcula entre 45 minutos y 1 hora y 30 minutos dependiendo de la exposición vigente. La visita a las salas abiertas al público suele ser breve, pero la densidad de las obras expuestas merece que te tomes tu tiempo para verlas con detalle.
La Biblioteca Real de Turín es muy bonita, aunque un poco pequeña. El interior, de madera, es antiguo y está bien conservado. El lugar es tranquilo e invita a la serenidad. Es una lástima que no sea posible consultar todas las obras, especialmente las de Leonardo da Vinci.