El Puente Golden Gate en breve
Situado en San Francisco, en California, el Puente Golden Gate es sin duda el puente más famoso y querido del país. Emblema de la ciudad y estampa icónica del oeste estadounidense, sus dos gigantescos pilares y su color rojo anaranjado lo convierten en una parada obligatoria en cualquier primera visita.
Su nombre, que significa literalmente puente de la puerta de oro, proviene de la bahía que atraviesa, bautizada así por el Capitán John Fremont en recuerdo del Golden Horn (el Cuerno de Oro), el canal de Estambul.
El Puente Golden Gate se extiende sobre el océano Pacífico y conecta la península de norte a sur. Construido por Joseph Strauss e Irwin Morrow en 1933, fue durante casi 30 años el puente colgante más largo del mundo con sus 2720 metros. Cuenta con 6 carriles de circulación y es posible cruzarlo en coche, en bicicleta o a pie.
La obra fue colosal desde el principio: trabajos subacuáticos complejos, un muelle provisional de 300 metros y cimientos situados a 13 metros bajo el nivel del mar. Todo ello en un entorno hostil, azotado por vientos violentos, la corrosión del agua salada y riesgos sísmicos. Esta proeza arquitectónica goza de la fama de ser cinco veces más robusta que cualquier otra estructura similar. Decenas de técnicos se encargan de su mantenimiento a diario, mientras que 40 millones de vehículos lo cruzan cada año.
Presente de forma constante en la cultura popular, lo habrás visto en películas como James Bond, Star Trek, Indiana Jones, X Men, entre otras. Lamentablemente, es un lugar donde se registran una veintena de suicidios al año. Para combatir esta situación, la ciudad aprobó la instalación de redes de seguridad, cuya colocación comenzó en 2019.
Al caer la noche, el puente se ilumina por completo, ofreciendo una vista espectacular. Existen numerosos lugares desde donde admirarlo, aunque los más populares son Hawk Hill, Baker beach y Battery Spencer. También puedes embarcarte en un crucero para acercarte lo máximo posible. La naviera Blue and Gold Fleet está incluida en el San Francisco City Pass.
Un "vent de gueux", merci, je prends note de l'expression :)