#1 Puente Golden Gate (San Francisco)
Sus dos pilares rojo anaranjado son la imagen misma de San Francisco y, más allá, del oeste de Estados Unidos. Terminado en 1933, el puente Golden Gate se mantuvo durante casi treinta años como el puente colgante más largo del mundo con sus 2 720 metros, construidos contra vientos violentos, corrosión salina y riesgo sísmico. Se cruza en coche, en bicicleta o a pie, y 40 millones de vehículos lo cruzan cada año. Para disfrutar de las vistas, busca Hawk Hill, Baker Beach o Battery Spencer; al caer la noche, se ilumina.