Un observatorio abierto al público
Situado en lo alto de las colinas de Hollywood, el Observatorio Griffith es el punto de referencia para contemplar Los Ángeles. Con vistas panorámicas de la ciudad y del firmamento, este observatorio es una parada obligada tanto para aficionados a la astronomía como para quienes disfrutan de la naturaleza.
El origen del observatorio
El Observatorio Griffith, inaugurado en 1935, nació de la visión filantrópica de Griffith J. Griffith, quien donó los fondos para su construcción en 1896. Diseñado por los arquitectos John C. Austin y Frederick M. Ashley, destaca por su estilo Art Déco.
Desde sus inicios, se convirtió en un pilar de la divulgación astronómica. El centro ha pasado por varias reformas, destacando la realizada tras un incendio en 2002, reabriendo sus puertas en 2006 con instalaciones modernizadas.
A lo largo de las décadas, se ha consolidado como un elemento esencial de la vida cultural y científica de Los Ángeles.
Mucho más que un observatorio
El centro actual es un espacio dinámico dedicado a la astronomía y la educación. Ofrece exposiciones interactivas, presentaciones en el planetario Samuel Oschin y la oportunidad de observar las estrellas en condiciones óptimas.
Los visitantes pueden explorar temas que van desde la ciencia espacial hasta la mitología estelar. El telescopio público Zeiss es uno de sus mayores atractivos, permitiendo observar fenómenos celestes que suelen quedar fuera del alcance de los aficionados.
La programación regular de eventos especiales, conferencias y talleres completa la experiencia. Además, desde sus terrenos se obtiene una vista privilegiada del letrero de Hollywood y de la ciudad, lo que convierte la visita en una experiencia memorable.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Después de ver La La Land, soñaba con visitar este observatorio y las alturas de Los Angeles. Situado en las colinas, el lugar ofrece una vista espectacular de la ciudad y del cartel de Hollywood. Fui por la tarde para ver el atardecer. De noche, la vista es aún más bonita. Vayan como tarde a las 19h, porque el aparcamiento no es muy grande.
En el interior, el observatorio cuenta con un péndulo de Foucault y exposiciones educativas sobre el sistema solar. Por desgracia, no pude entrar en la sala del telescopio, que tenía casi 45 minutos de espera.