Visitar Barra da Tijuca
El barrio de Barra da Tijuca es una de las zonas más acomodadas de Río de Janeiro. Situado en el suroeste de la ciudad, su desarrollo es reciente, pues comenzó a partir de 1969 bajo el plan del urbanista Lucio Costa, siguiendo criterios de arquitectura funcional y modernista. El resultado es un área diseñada para el coche, con avenidas anchas, edificios de gran altura y una autopista urbana que conecta con el centro. Es conocido por su playa y por haber albergado la Villa Olímpica y la mayoría de las infraestructuras deportivas de los Juegos Olímpicos de Río en 2016.
Un barrio residencial acomodado de Río
Barra da Tijuca se construyó bajo estándares de desarrollo urbano inspirados en el modelo estadounidense, caracterizado por el gigantismo y la dependencia del vehículo. El barrio alberga el centro comercial más grande de Brasil, el BarraShopping, que cuenta con más de 700 tiendas y numerosas alternativas de ocio. La zona destaca también por su ambiente actual, con una amplia oferta de bares y restaurantes. Su playa principal, la Praia da Barra da Tijuca, aunque menos famosa que las de Copacabana o Ipanema, es muy apreciada por las familias. Ofrece condiciones ideales para deportes acuáticos como kitesurf, windsurf o paddle surf. A lo largo de esta vasta extensión de arena se encuentran también las playas más tranquilas de Reserva y Recreio.
La sede de los Juegos Olímpicos de 2016
Los Juegos Olímpicos de Río de 2016 fueron un catalizador clave para la expansión de Barra da Tijuca, impulsando la llegada de la línea 4 del metro y la modernización de las conexiones de autobús. En cuanto al entorno natural, el barrio integra tres lagos, un parque ecológico, el Chico Mendes, que protege especies animales y vegetales locales, además de una reserva forestal, el Bosque da Barra.
Antes de conocer esta playa, la más larga de Río de Janeiro (18 km) con unos amigos brasileños, nunca había oído hablar de ella. Está situada después del parque Tijuca y la favela de Rocinha, así que queda un poco apartada hacia el oeste. Y, sin embargo, se trata de uno de los barrios más acomodados de la ciudad. Esta playa es perfecta para los surfistas debido a sus grandes olas. También es mucho más tranquila que Copacabana o Ipanema, pero no es lo ideal si vas con niños pequeños...