Visitar la Necrópolis de Chellah
La Necrópolis de Chellah dista mucho de ser un lugar anodino. Se trata, de hecho, del asentamiento humano más antiguo que se puede observar en la desembocadura del río Bou Regreg, en Marruecos. Civilizaciones brillantes como la fenicia y la cartaginesa habitaron probablemente sus alrededores, ya que sus hombres fundaron varios enclaves comerciales en el resto del actual reino marroquí. Sin embargo, los vestigios que contemplamos hoy son los de una ciudad romana. Las excavaciones han permitido exhumar los restos de un núcleo urbano importante, probablemente la ciudad citada como Sala por Ptolomeo y como Sala Colonia en el Itinerario de Antonino. Como prueba de este pasado remoto, se han descubierto restos de la vía principal de la época, así como del foro, un arco de triunfo y una basílica cristiana.
Testigos de un pasado antiguo
Con el paso de los siglos, este espacio situado a las afueras de la ciudad almohade sirvió como necrópolis para la dinastía meriní durante el siglo XIII. Envuelto en un aura algo macabra, Chellah no siempre fue considerado un lugar atractivo por los marroquíes ni por sus autoridades, que tardaron tiempo en poner el sitio en valor. Tras comprender el potencial cultural y turístico del enclave, decidieron convertirlo en un espacio protegido y accesible para los visitantes. Quienes se acercan pueden contemplar estos legados de la historia recorriendo un camino agradable, jalonado por árboles majestuosos y diversas flores. Durante la noche, Chellah adquiere un carácter místico, pues el lugar está asociado a numerosos mitos y leyendas locales.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Lugar muy antiguo y bien conservado. Si os interesan las piedras viejas, venid aquí con un guía para aprender un montón de cosas sobre la historia de la región.