Visitar el Jardín de las Tullerías
Situado en el primer distrito de París, entre el museo del Louvre y la plaza de la Concordia, el Jardín de las Tullerías se mantiene como el jardín a la francesa más extenso y antiguo del país. Este espacio, lugar predilecto de paseo para parisinos y viajeros, debe su nombre a la antigua fábrica de tejas que ocupaba el terreno antes de la construcción, en 1564, de una residencia real hoy desaparecida. Fue Catalina de Médici quien decidió crear allí un inmenso jardín al estilo italiano, equipado con una fuente, una casa de fieras y la gruta de Palissy, además de una orangerie (invernadero de cítricos) y una magnanerie (lugar de cría de gusanos de seda). El recinto funcionaba como un elegante lugar de esparcimiento que albergaba fiestas suntuosas. Más tarde, Luis XIV ordenó a su jardinero, el célebre André Le Nôtre, transformar el diseño inspirándose en el castillo de Vaux-le-Vicomte.
Se añadieron entonces la avenida central, estanques y numerosas estatuas de mármol, además de un picadero y otras atracciones. Mientras que el Grand Carré alberga esculturas del siglo XIX, las de la avenida de Diane datan del siglo XVII. Los dos estanques pequeños están decorados con figuras de animales, mientras que el gran estanque circular presenta motivos mitológicos. Entre las obras más destacadas, no te pierdas Mercurio y la Fama cabalgando un caballo alado de Antoine Coysevox.
El área boscosa incluye dos exedras, una especie de salón de conversación al aire libre equipado con asientos. Es una invitación constante a pasear, con 800 árboles que conforman el paisaje. Algunos ejemplares son centenarios y alcanzan una altura máxima de 2,20 metros. Encontrarás diversas especies como robles, olmos, alisos, fresnos, tejos, álamos, tilos, castaños de Indias, plátanos, arces y moreras blancas. En el Grand Carré verás además almez, árboles de Judea, hayas púrpuras, castaños, naranjos y magnolios. La oferta floral es constante, ya que los jardineros plantan cada año 7000 bulbos.
A pesar del incendio del palacio en 1871, el Jardín de las Tullerías conservó su papel central en la vida parisina. Por ejemplo, acogió el primer salón del automóvil en 1898. Se ofrecen visitas guiadas gratuitas en francés de marzo a diciembre y, durante julio y agosto, se instala una feria en el recinto, justo al pie de la Noria.
Horarios
*Información sujeta a cambios
El Jardín de las Tullerías es uno de mis lugares favoritos para relajarme en París. Sentarse en las sillas verdes y disfrutar del sol no tiene precio. Su cercanía con el Museo del Louvre también es un punto muy a favor. Se encuentra de todo: gente leyendo, personas charlando o gente que, como yo, se conforma con no hacer nada.