El Museo de Bellas Artes de Lyon en pocas palabras
Situado en el corazón de la capital de las Galias, en la magnífica abadía real de las Damas de Saint-Pierre, el Museo de Bellas Artes de Lyon atrae a casi 300 000 visitantes cada año. Te cautivará su elegante claustro italiano, su tranquilo jardín interior y la riqueza de sus colecciones. Observa con atención su refectorio y su escalera de honor de estilo barroco.
Fue tras la Revolución, cuando las religiosas abandonaron el lugar, que se creó la fundación, consolidando una primera colección estatal de 110 cuadros, entre los cuales destacan la Adoración de los Magos de Rubens y la Invención de las reliquias de San Gervasio y San Protasio de Champaigne.
El museo se organiza en 6 espacios: antigüedades, objetos de arte, monedas y medallas, pinturas, esculturas y artes gráficas. Para adaptarse a las necesidades de todos los públicos, el museo ofrece distintos recorridos: una visita de una hora, itinerarios basados en ciclos de Historia del Arte, así como visitas reservadas para niños, acompañados o no. Si deseas admirar las pinturas más célebres entre las 2 000 catalogadas, el sitio web del museo te será de gran ayuda para localizarlas. La sala dedicada al siglo XIX es especialmente destacable, con obras firmadas por Géricault, Eugène Delacroix, Honoré Daumier, Gustave Courbet, Édouard Manet, Edgar Degas, Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Paul Gauguin, entre otros. El siglo XX tampoco se queda atrás, con piezas de Georges Braque, Fernand Léger, Joan Miró, Pablo Picasso, Henri Matisse, Dubuffet, De Staël o incluso Bacon. ¡Están reunidos los más grandes maestros!
No olvides consultar la programación de las exposiciones temporales. Son trabajos muy cuidados y suelen ser de gran calidad.
Si hay algo que me quedo de este museo son las magníficas esculturas inspiradas en la mitología griega (¡pero los cuadros también merecen la pena!). La disposición de las salas las realza a la perfección, por cierto. La arquitectura con las columnas también hace que todo sea muy elegante. El entorno está a la altura del contenido. En resumen, es un museo muy bonito que claramente merece la visita.