Visitar el Museo Nacional de Arte Antiguo
El Museo Nacional de Arte Antiguo es un centro de referencia en la ciudad de Lisboa. Se ubica en un antiguo palacio conocido como el palacio de las "ventanas verdes", nombre que ha dado lugar al de la calle adyacente. Esta construcción data de finales del siglo XVII y fue levantada por el conde de Alvor. Aunque su exterior es bastante sobrio, la puerta de entrada destaca por sus detalles barrocos. En su interior, algunas salas conservan techos decorados con pinturas del artista florentino Vincenzo Bacherelli. Desde su inauguración en 1884, el museo alberga la colección pública más importante de Portugal, con un fondo que supera los 40 000 objetos.
Colecciones enriquecidas con el paso del tiempo
El Museo Nacional de Arte Antiguo custodia numerosos tesoros nacionales, muchos de ellos vinculados a la era de los Descubrimientos de los siglos XV y XVI: cerámica china, piezas de arte oriental procedentes de las antiguas colonias de Goa y Ceilán, además de los biombos Nanban llegados desde Japón. Las primeras piezas del museo se adquirieron en 1835 tras la creación de la Academia de Bellas Artes de Portugal, que recuperó un conjunto de obras religiosas procedentes de monasterios y conventos que estaban a punto de cerrar. Posteriormente, la proclamación de la República portuguesa permitió que el museo pasara a gestionar una parte importante de la colección de arte de la familia real.
A lo largo de la primera mitad del siglo XX, el legado se vio ampliado gracias a donaciones de familias acaudaladas como los Valmor.
Un museo que refleja la historia de Portugal y su relación con Europa
Las piezas expuestas en el Museo Nacional de Arte Antiguo trazan la evolución del país y ponen especial énfasis en el periodo de los Descubrimientos. Los paneles de San Vicente, obra del pintor portugués Nuno Gonçalves, muestran a un total de sesenta personajes venerando al santo, entre los cuales se identifica a Enrique el Navegante. La segunda planta del museo está dedicada íntegramente a la pintura portuguesa.
Además, el museo exhibe una variada colección de obras europeas, que incluye cuadros de maestros holandeses e italianos, así como tapices franceses tejidos en la Manufactura de los Gobelinos.
Colecciones muy variadas que van desde la antigüedad, la Edad Media, hasta siglos más recientes. Hay que ver: cuadros, esculturas, pero también artesanía y loza.
El patrimonio de Portugal es el protagonista, pero no es lo único. Se exponen obras provenientes de toda Europa, como La tentación de San Antonio de El Bosco, y de Asia.