De la start-up alemana al líder europeo
Todo comenzó en 2013, tras el fin del monopolio ferroviario en Alemania. Se abrió una brecha para el transporte en autocar, oportunidad que aprovecharon de inmediato André Schwämmlein, Jochen Engert y Daniel Krauss, tres jóvenes emprendedores alemanes decididos a revolucionar la forma de viajar de millones de compatriotas y, a largo plazo, de millones de europeos.
El proyecto se consolidó con la creación en Múnich, en 2013, de FlixBus, un joven operador de movilidad que supo imponerse rápidamente como el líder europeo del viaje en autocar de larga distancia. Tras alcanzar el puesto de número uno en Alemania, la empresa se expandió por todo el viejo continente, incluyendo Francia, donde inauguró su primera línea nacional entre París y Clermont-Ferrand en agosto de 2015, justo después de la publicación de la loi Macron (ley Macron, que liberalizó el transporte en autobús de larga distancia).
En ruta hacia la expansión internacional
FlixBus no se detuvo ahí. Tras Europa, la compañía puso rumbo a la internacionalización con su implantación en Turquía, Estados Unidos, Brasil y Canadá. En total, ofrece más de 3000 destinos en más de 40 países del mundo, con más de 400 000 conexiones diarias.
Una start-up que convence
El éxito de la enseña se debe principalmente a sus precios competitivos y a sus innovaciones tecnológicas, como un sistema de reserva y venta de billetes intuitivo, la aplicación móvil, el acceso a Wi-Fi gratuito a bordo o el seguimiento GPS de los autobuses en tiempo real. A esto se suman los niveles de confort y seguridad (aseos, enchufes) disponibles en sus vehículos, que presumen de ser muy respetuosos con el medio ambiente, como bien indica su característico color verde.
Una compañía de autocares diferente
Sobre su modelo de negocio, conviene recordar que FlixBus no es propietaria de los autocares que opera y no emplea a los conductores. En realidad, para el transporte, colabora con autocaristas asociados locales, comercializando las plazas disponibles a cambio de una parte de los beneficios y del cumplimiento de los estándares de calidad de la marca. Por su parte, FlixBus se encarga exclusivamente de la logística, la planificación de la red, el marketing, la venta de billetes y la atención al cliente, con un objetivo claro: ofrecer una opción de viaje ecológica, cómoda y accesible para todos.
Unos precios muy interesantes. Me sorprendió gratamente hacer un Rennes - Lorient o un Nice - Marseille por unos pocos euros, especialmente en el trayecto del sur, donde eres casi tan rápido como en tren. Por lo general, los autobuses son más cómodos de lo que imaginaba (entendámonos, sigue siendo un autobús). ¡Una buena experiencia y una alternativa realmente interesante al tren!