La antigua Saigón es, por lo general, una de las ciudades favoritas de quienes viajan por Vietnam. Entre el caos constante y el respeto por sus tradiciones, Ciudad Ho Chi Minh está llena de contrastes y sorpresas. La metrópolis, como la llaman los locales para abreviar, deja una huella profunda en quienes recorren sus callejuelas.
La energía desbordante de Ciudad Ho Chi Minh
Lo primero que sorprende al llegar a Ciudad Ho Chi Minh es la increíble marea de scooters que circula en todas direcciones. La capital económica del país es un auténtico hormiguero en ebullición. El horizonte no deja de cambiar con la construcción constante de nuevos rascacielos. La Tour Saigon One, la más alta, alcanza los 262 metros y todavía no está terminada. El nivel de vida es notablemente superior al del resto del país y la oferta de bares y restaurantes es muy activa. Tomar algo en una de sus terrazas en las alturas es una de las mejores formas de observar el frenesí de la ciudad.
El lado auténtico de Ciudad Ho Chi Minh
Sin embargo, detrás de las galerías comerciales y las tiendas de alta tecnología, existe una Ciudad Ho Chi Minh mucho más tradicional que ha sabido conservar sus templos y pagodas. Esto se percibe especialmente en el marché Bến Thành, que funciona desde el siglo XVII. Allí se pueden probar productos deliciosos a precios muy bajos en sus coloridos puestos. Hay que caminar con los ojos bien abiertos para observar la curiosa mezcla de vendedores ambulantes, oficinistas y jugadores de mahjong que empiezan una partida directamente sobre la acera. Después, sumérgete en una atmósfera espiritual en la pagode de l'Empereur de Jade. Asistir a una ceremonia religiosa en el Grand Temple caodaïste de Tay Ninh también te dejará un recuerdo imborrable.
Un legado colonial presente
Ciudad Ho Chi Minh destaca sobre todo por su fuerte herencia colonial. El centro de la antigua Saigón fue diseñado casi en su totalidad por los franceses en el siglo XIX. Esta "pequeña París del Extremo Oriente" conserva numerosos monumentos que evocan aquella época, como el palais de la Réunification, la oficina de correos, el antiguo ayuntamiento o la ópera. Los grandes hoteles de la avenue Nguyễn Huệ transmiten una sensación de majestuosidad y esplendor de otra época. La cathédrale de Notre-Dame de Saigon, por su parte, combina estilos neorrománico y neogótico.
Cuándo ir
La mejor época para visitar Ciudad Ho Chi Minh va de diciembre a marzo. El clima es seco y apenas hay precipitaciones. En febrero podrás asistir a la memorable fiesta del Tết y en marzo a la inusual carrera anual de rickshaws.
Cómo llegar
Ciudad Ho Chi Minh cuenta con su propio aeropuerto internacional, el de Tan Son Nhat. Un billete de avion desde España cuesta entre 500 y 600 euros, con una duración de vuelo de unas 12 horas a la ida y 13 a la vuelta.