Cracovia en resumen
Aquí es donde late el corazón de Polonia. A 300 kilómetros al sur de Varsovia, la capital cultural e histórica del país no tiene nada que envidiarle a su rival política y económica.
Una vida incesante en las calles de la ciudad
Fundada en el siglo VII, Cracovia es una de las ciudades más antiguas de Polonia y cuenta con un patrimonio arquitectónico perfectamente conservado. Camina por las callejuelas del casco antiguo que se extienden al pie de la colina del Wawel, donde se alza el Castillo Real. Si decides entrar, podrás ver las joyas de la Corona y la cripta donde descansan los antiguos monarcas polacos. La Plaza del Mercado (Rynek Główny) es la plaza medieval más grande de Europa. Está flanqueada por la Basílica de Santa María, reconocible por sus dos torres góticas y que sirve de punto de referencia perfecto para orientarse en la ciudad.
Dirígete después al barrio judío de Kazimierz, donde las galerías de arte conviven con las sinagogas históricas. Acércate a la Plac Nowy para probar una zapiekanka (un sándwich tradicional horneado) o unos pierogis (empanadillas rellenas de carne o col). Cracovia es una ciudad universitaria muy viva, con una agenda cultural cargada de eventos durante todo el año. Cuando cae la noche, regresa al corazón del centro histórico y entra en alguno de los numerosos bares y discotecas donde la juventud polaca y europea se reúne al ritmo de la música y de los chupitos de wódka.
El peso de la memoria y de la historia
Aunque Cracovia respira alegría, también guarda las huellas de un pasado doloroso. Basta con recorrer unos pocos kilómetros hacia el noreste para llegar al barrio obrero de Nowa Huta, levantado por orden de Stalin a partir de 1949 como un referente de la arquitectura estalinista.
A diferencia de Varsovia, cuyos edificios quedaron arrasados en más del 84%, Cracovia se mantuvo intacta a primera vista. Sin embargo, a 1 hora de autobús se encuentra el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Si prefieres no visitar el campo, puedes acercarte a este capítulo oscuro de la historia en el museo dedicado a Cracovia bajo la ocupación nazi, ubicado en la antigua fábrica de Schindler, dentro del barrio de Podgórze. Conviene recordar que el conflicto dejó más de 5 millones de víctimas civiles en el país, incluidos 3 millones de judíos, lo que representa cerca del 15% de la población total.
Por último, para explorar una faceta más amable de la historia de Cracovia, no te pierdas las Minas de sal de Wieliczka, en activo desde la Edad Media: un recorrido subterráneo que deja huella en la memoria.
¿Cuándo ir?
Cracovia cuenta con un clima apto para visitas durante todo el año, por lo que la elección depende de lo que busques. Si los meses de verano ofrecen temperaturas suaves y días soleados, recorrer la ciudad con los tejados cubiertos de nieve y durante el ambiente de las fiestas navideñas tiene un encanto único.
¿Cómo llegar?
Desde España, lo más práctico es tomar el avión para volar directamente a Cracovia. La alta frecuencia de vuelos desde Madrid y Barcelona permite encontrar buenas conexiones con facilidad.
C'est effectivement ce que j'ai entendu sur cette ville. On m'a même recommandé de la visiter en priorité, à la place de la capitale Varsovie. Est-ce aussi ta recommandation ? Merci :)