Visitar la ciudad de Luxemburgo
Una ciudad a escala humana en el corazón de Europa, Luxemburgo ofrece una mezcla única entre patrimonio histórico, instituciones europeas y zonas verdes. Su casco antiguo encaramado en los acantilados, sus fortificaciones declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y su ambiente cosmopolita la convierten en un destino interesante para una escapada.
El casco antiguo y sus fortificaciones
El centro histórico de Luxemburgo destaca por su red de calles empedradas y edificios antiguos. La Place Guillaume II, presidida por el Ayuntamiento, es un buen punto de partida para explorar la ciudad. Muy cerca, el Palacio gran ducal, residencia oficial del gran duque, llama la atención por su arquitectura flamenca y sus visitas guiadas en verano.
Pero el principal atractivo de la ciudad siguen siendo las casemates du Bock, un entramado de galerías subterráneas excavadas en la roca que regalan una perspectiva impresionante del valle del Alzette.
El barrio de las instituciones europeas
Luxemburgo es también una capital política que alberga varias instituciones comunitarias. El barrio de Kirchberg, con sus modernos edificios de cristal y acero, contrasta con fuerza frente a la ciudad vieja. Allí se encuentran el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Museo de Arte Moderno Gran Duque Juan (MUDAM), que expone obras contemporáneas en un edificio diseñado por el arquitecto Ieoh Ming Pei.
Los valles y espacios verdes
A pesar de su condición de capital, Luxemburgo está rodeada de naturaleza. El valle de la Pétrusse, que atraviesa la ciudad, es un espacio de paseo muy apreciado por los lugareños. Un poco más allá, el Parc de Merl proporciona un remanso de tranquilidad para un descanso al aire libre. Por último, los aficionados al senderismo pueden acercarse a la reserva natural de Mullerthal, apodada con frecuencia "la Pequeña Suiza luxemburguesa", a la que se llega en una hora de coche.
Una escena cultural dinámica
Luxemburgo cuenta con varios museos interesantes, como el Museo Nacional de Historia y Arte, cuyas colecciones abarcan desde la antigüedad hasta el arte contemporáneo. Los amantes de la música pueden asistir a un concierto en la Philharmonie de Luxemburgo, un edificio imponente situado en Kirchberg.
Una cocina marcada por sus vecinos
La gastronomía luxemburguesa refleja su ubicación entre Francia, Alemania y Bélgica. Entre los platos típicos figuran el judd mat gaardebounen, un lomo de cerdo ahumado que se acompaña de habas, y la bouneschlupp, una sopa de judías verdes. En cuanto a las bebidas, el crémant de Luxemburgo compite de igual a igual con los mejores espumosos franceses, mientras que la cerveza local goza de gran predicamento.
¿Dónde comer?
- Le Bouquet Garni (Centre): cocina refinada con inspiración en las tradiciones luxemburguesas y francesas.
- Am Tiirmschen (Centre): especialidades locales en un entorno tradicional.
- Scott's Pub (Grund): bar y restaurante junto al río con un ambiente animado.
¿Dónde dormir?
- Hotel Le Place d'Armes (Centre): hotel con encanto ubicado en un edificio histórico.
- Novotel Kirchberg (Kirchberg): idóneo para una estancia próxima a las instituciones europeas.
- Youth Hostel Luxembourg (Grund): una alternativa económica con unas vistas excelentes de la ciudad.
¿Cuándo ir?
Los mejores momentos para viajar a Luxemburgo son la primavera y el verano, cuando el clima es suave y los parques lucen en plena floración. En diciembre, los mercados navideños llenan de espíritu festivo el casco antiguo.
¿Cómo llegar?
Se puede llegar a Luxemburgo en tren desde París en 2 h 15 gracias al TGV Est (por unos 50 €*). El aeropuerto internacional de Luxemburgo-Findel opera conexiones con numerosos destinos europeos.
¿Cómo moverse?
La red de transporte público es gratuita en todo el territorio, lo que simplifica los desplazamientos en autobús y tranvía. El centro histórico se recorre fácilmente a pie, y los ascensores públicos conectan los distintos desniveles de la ciudad.
La ciudad de Luxemburgo es muy bonita y merecería ser más conocida. El centro histórico es muy lindo y bastante animado. Os aconsejo hacer el paseo que pasa por las murallas, ya que ofrece un punto de vista magnífico de toda la ciudad. Se puede acceder a la ciudad alta gracias a un ascensor panorámico completamente gratuito.