Visitar Castrovillari
Castrovillari es una pequeña localidad en la región de Calabria que merece una parada en tu ruta por Italia. Este pueblo destaca por su importante legado cultural, su arquitectura tradicional y sus vistas panorámicas. En cuanto a la naturaleza, los alrededores ofrecen magníficas opciones para caminar.
Monumentos de interés
Lo primero que llama la atención al llegar a Castrovillari es su imponente castillo aragonés en pleno centro. Construido en 1490, sus fortificaciones cuadradas dominan el pueblo y definen su carácter. Tras cruzar el foso por su puente levadizo, verás en la entrada un altorrelieve esculpido por la casa de Aragón. Si te interesa la historia, puedes visitar el museo municipal de Castrovillari, que alberga hallazgos arqueológicos de la región desde el Paleolítico hasta la Edad Media. La localidad también cuenta con varios edificios religiosos reseñables. La iglesia de San Giuliano, que data de 1090, fue reconstruida en 1789 tras un incendio. Su portal del siglo XVI y su Cristo crucificado atraen a los amantes del arte. El monasterio franciscano, fundado en 1220 por un discípulo de san Francisco de Asís, merece una visita por su valioso portal de mármol.
Naturaleza por descubrir
Castrovillari se encuentra a las puertas del parque nacional del Pollino, lo que la convierte en una base ideal para los amantes del senderismo y los grandes espacios abiertos. Es el parque natural más grande de Italia y, en sus 2000 kilómetros cuadrados, ofrece un paisaje variado de montañas, gargantas, barrancos y bosques. El pino de los Balcanes es el símbolo de la zona, ya que es uno de los últimos lugares donde crece de forma natural. Puedes explorar el parque en bicicleta de montaña, practicando rafting, piragüismo, senderismo o a caballo. Si prestas atención, es posible ver aves rapaces, corzos, gatos monteses e incluso lobos.
Gastronomía y tradición
No dejes de explorar las tradiciones locales y la artesanía. Adéntrate en las pequeñas calles de Castrovillari para conocer el trabajo de carpinteros, herreros y zapateros. La gastronomía regional también te reserva grandes momentos. La mayoría de los platos se aderezan con un sabroso aceite de oliva de producción local. Entre las especialidades destacan los Frìttuli and Curcùci (plato a base de cerdo frito), los Lagane e Cicciari (pasta con garbanzos) y la sopressata (embutido magro). En cuanto a los quesos, la scarmoza y el pecorino son imprescindibles. Muchos de sus postres tienen influencia albanesa, como los kanarikuj, bolitas de masa bañadas en miel, o el kasolle megijze, un rollo relleno de ricotta.
Cuándo ir
Lo ideal es visitar Castrovillari durante la temporada cálida para disfrutar de las rutas naturales y del ritmo de vida pausado del pueblo. Al ser un destino bastante concurrido en pleno verano, te recomendamos elegir la primavera o el otoño si buscas tranquilidad.
Cómo llegar
Acceder a Castrovillari es complicado si no dispones de vehículo propio. No obstante, la localidad cuenta con una estación de autobuses que permite llegar en autobús. Los viajeros extranjeros suelen tomar un avión hasta Nápoles y, desde allí, alquilar un coche para llegar a Castrovillari (unas 2 horas y 30 minutos de trayecto por la E45).