Visitar Besanzón
Capital del Franco Condado, Besanzón es una ciudad con más de 2000 años de historia, ya conocida en la época galorromana bajo el nombre de Vesontio. Más allá de su valor patrimonial y cultural, la ciudad destaca por la abundancia de sus espacios verdes. Ubicada en un meandro del Doubs, el casco antiguo de Besanzón es muy acogedor y se recorre fácilmente a pie. Rodeada de colinas y bosques como el de Chailluz, con sus 1780 hectáreas de naturaleza y su parque de animales, y a un paso del macizo del Jura, ofrece numerosas opciones para excursiones en familia o con amigos.
La increíble riqueza patrimonial de Besanzón
Es un placer pasear por las callejuelas del casco antiguo. No dejes de pasar bajo la Porte Rivotte, vestigio de las antiguas murallas, o de admirar los ricos ornamentos de la Porte Noire, un auténtico arco de triunfo de la ciudad que data del siglo II.
Uno de los grandes arquitectos de la ciudad fue el marqués de Vauban, autor de la gigantesca ciudadela de Besanzón, declarada Patrimonio Mundial de la Unesco. Esta fortificación cuenta con 10 kilómetros de murallas, con baluartes de 5 metros de grosor y una veintena de metros de altura. Otro legado del maestro de la fortificación francesa es el Quai Vauban, una vía peatonal acondicionada a finales del siglo XVII que se extiende a lo largo de 600 metros por la orilla del Doubs.
Para apreciar mejor el patrimonio local, cruza el pont Battant hacia el barrio del mismo nombre. Organizadas en torno a la bonita iglesia de la Madeleine, las callejuelas ascienden hasta el Fort Griffon, que ofrece unas vistas magníficas del centro histórico de Besanzón a sus pies. Desde esta orilla también podrás disfrutar del parc Micaud, un jardín de estilo inglés idealmente situado junto al Doubs para descansar con total tranquilidad.
Los museos de Besanzón
Besanzón propone interesantes descubrimientos culturales, empezando por el magnífico Musée du Temps, que repasa la maestría histórica de la región en el sector de la relojería. Para ver de cerca uno de estos mecanismos, dirígete a la cathédrale Saint-Jean, donde se encuentra uno de los relojes astronómicos más impresionantes de Francia: una joya compuesta por 30 000 piezas, diseñada en el siglo XIX y que se da cuerda a mano cada día.
Si te interesa la cultura, no te pierdas uno de los museos más antiguos de Francia, el Musée des Beaux-Arts et d'archéologie de Besanzón. Creado en 1694, alberga una impresionante colección de arte gráfico con más de 6000 dibujos. Por último, aventúrate en la casa de uno de los grandes maestros de la literatura francesa, Victor Hugo, nacido en Besanzón en 1802.
¿Cuándo ir?
El clima de Besanzón puede ser bastante duro en invierno, por lo que es mejor planificar tu visita durante la temporada cálida, entre abril y septiembre.
¿Cómo llegar?
Si viajas en coche, llegarás a través de la autopista A36. Besanzón cuenta con buenas conexiones ferroviarias gracias a dos estaciones de TGV: la estación de Besançon Viotte, en el centro de la ciudad, y la Gare Franche-Comté TGV, situada a 15 minutos en autobús lanzadera de Besanzón.
¡Besanzón merece ser más conocida! Es una ciudad muy bonita, ocupada desde la época romana, que hoy en día es famosa por su impresionante ciudadela de Vauban. Hay paseos muy bonitos para hacer por la zona con vistas a la curva del río Doubs desde las alturas. Además, ¡se come de maravilla!