Tours en breve
Situada en el oeste de Francia, en un eje estratégico entre París y Burdeos, la ciudad de Tours, antigua urbe galorromana y capital de los reyes de Francia, destaca por su catedral Saint-Gatien y su estilo de vida. Cuna de Honoré de Balzac, constituye un punto de partida excelente para explorar el valle de los castillos del Loira. Te fascinará su Vieux-Tours, con sus fachadas de entramado de madera y tejados de pizarra, así como sus 600 hectáreas de zonas verdes que podrás recorrer a pie, en bicicleta o en una gabarra, la tradicional embarcación de madera de fondo plano. Con una rica propuesta cultural, te atrapará por su tranquilidad y ambiente acogedor. Seguro que también encuentras el momento de probar especialidades locales como las rillettes, o decantarte por la fouace, el nougat y los macarons de Cormery.
Su clima es oceánico templado, con temperaturas sumamente suaves.
Un rico patrimonio medieval
Empieza por la place Plumereau, conocida cariñosamente como Plum’, en pleno corazón del casco antiguo. Punto de encuentro animado tanto de día como de noche, impresiona por la alineación de sus fachadas del siglo XV y sus palacetes urbanos, fiel reflejo de la burguesía de Turena. No te pierdas el hôtel de Jérôme Binet, antiguo alcalde de la ciudad, ni el palacio renacentista hôtel Renaissance Gouüin.
Pasear por sus callejuelas adoquines depara sorpresas como el hôtel Raimbault, que alberga un museo dedicado al gemmail, una técnica de ensamblaje de vidrios de colores; la ecléctica rue du Château Neuf; el hôtel de la Croix-Blanche, también llamado hôtel des ducs de Touraine; la iglesia Saint-Denis; y la Tour de l’Horloge. Sube los 248 escalones de la Tour Charlemagne, de 48 metros de altura, para disfrutar de una panorámica excepcional de 360 grados.
San Martín, figura emblemática de la ciudad, cuenta con un bello mausoleo en su basílica y un museo que merece la pena visitar si dispones de tiempo.
Erigida entre los siglos XII y XVI en estilos gótico flamígero y renacentista, la imponente catedral Saint-Gatien es tan bella por fuera como por dentro. Su colección de vidrieras te sorprenderá por su luminosidad y variedad. A sus pies, el cloître de la Psalette también merece una visita. Muy cerca podrás ver el Grand-Théâtre, el museo de Bellas Artes y el conservatorio de música. Los aficionados al arte pueden completar el recorrido en el Centro de creación contemporánea Olivier Debré.
Después, descansa a la sombra de los castaños en el magnífico parc Mirabeau.
Una ciudad universitaria, acogedora y verde
Otro punto de encuentro neurálgico es la place Jean Jaurès, presidida por su majestuoso ayuntamiento y el palacio de justicia. Las calles preferidas por los locales son la rue Nationale y la comercial rue de Bordeaux. Muy cerca, haz una parada refrescante en la pintoresca fontaine de Beaune, conocida como la fuente de los enamorados.
Situado a orillas del Loira, el Château de Tours acoge un centro de interpretación sobre la historia local y exposiciones temporales de arte.
Relájate a continuación en el jardin botanique y en el jardin des Prébendes d’Oé, que cuenta con un agradable templete de música y un estanque encantador. Al caer la tarde, el pont de pierre iluminado ofrece una estampa inolvidable.
Si viajas en junio, no te pierdas el festival musical de la Grange de Meslay, una antigua granja fortificada convertida en un escenario de prestigio.
Los aficionados al deporte al aire libre encontrarán su espacio en la île Aucard, mientras que quienes busquen tranquilidad preferirán la île Simon.
Si viajas en familia, puedes acercar a los más pequeños a la Vallée des Rois, Gadawi Park Sud o Youpi Mom.
¿Cuándo ir?
Para evitar aglomeraciones, los mejores meses son mayo, junio y septiembre.
¿Cómo ir?
El tren es la mejor opción para llegar a Tours: el trayecto dura algo más de una hora desde París, adonde se vuela directo desde España.
¿Cómo desplazarse?
A pie o en bicicleta son las mejores maneras de recorrer y conocer la ciudad.
Mi mujer y yo pasamos dos semanas en Tours, un punto central para ir a visitar los castillos del Loira así como el zoo de Beauval. Pero la ciudad en sí es muy mona, sobre todo su centro. Algunos barrios me parecen, por el contrario, bastante mal frecuentados, pero aun así pasamos un muy buen momento en Tours. Además, hay muchos estudiantes, para los que les gusta el ambiente, ¡es perfecto!