Visitar Lübeck
Lübeck es una ciudad del noreste de Alemania, situada a un paso del mar Báltico y sus playas de arena fina, como la localidad costera de Travemünde. La ciudad es conocida por haber sido la capital de la Liga Hanseática durante la Edad Media. De aquella época de dominio marítimo y comercial subsiste el casco antiguo, situado en una isla rodeada por el río Trave, declarado patrimonio mundial de la Unesco en 1987 por sus numerosos edificios de ladrillo rojo y sus elaborados ornamentos góticos. La iglesia de Santa María, que destaca desde lejos con sus altas agujas verdes de 125 metros de altura, es un ejemplo perfecto de esta arquitectura.
La capital de la Liga Hanseática durante la Edad Media
Lübeck tiene su origen en un pequeño asentamiento eslavo llamado Liubice, que significa amada, el cual sufrió numerosos conflictos con sus vecinos. Fue anexionada por Alemania a principios del siglo XII antes de convertirse en ciudad libre imperial. Gracias a su ubicación estratégica cerca del mar Báltico, impulsó junto a Hamburgo la creación de la Liga Hanseática y estableció su propia constitución. Los representantes de la ciudad se elegían entre las familias más adineradas de la asociación de comerciantes hanseáticos. En el siglo XIV, era la segunda ciudad más grande de Alemania, solo por detrás de Colonia.
Al llegar a la ciudad, es imposible pasar por alto la Holstentor o puerta de Holstein, que formaba parte de las antiguas fortificaciones medievales. Hoy en día, la puerta alberga el museo de la ciudad de Lübeck y se abre hacia unos jardines decorados con leones de hierro gigantes realizados por el escultor alemán Christian Daniel Rauch. Los antiguos almacenes comerciales, especialmente el del sal, se han conservado y muchos han sido transformados en tiendas, museos o restaurantes.
Una ciudad tranquila ideal para explorar el norte de Alemania
La ciudad está atravesada por el Trave, un río que desemboca en el mar Báltico y a lo largo del cual encontrarás paseos agradables que mezclan entorno urbano y naturaleza. En cuanto a la oferta cultural, la casa de Willy Brandt es un espacio dedicado a la historia del famoso político alemán, así como a la historia política del país y a la vida democrática actual.
Una parada obligatoria en Lübeck es la degustación del Marzipan, una pasta de almendras muy famosa en Alemania. Para una experiencia auténtica, elige la apuesta segura y prueba los chocolates, bombones o pasteles de la famosa tienda Niederegger Marzipan, situada junto al ayuntamiento.
¿Cuándo ir?
El clima es más favorable para viajar a Lübeck durante los meses de verano: junio, julio y agosto. Es también la época de los festivales, como el HanseKulturFestival, un festival de arte urbano que se celebra cada dos años en el casco antiguo.
¿Cómo llegar?
Para llegar a esta bonita ciudad hanseática en avión, deberás aterrizar en Hamburgo y luego tomar un autobús o un tren hacia Lübeck. Si viajas por carretera, llegarás a Lübeck en aproximadamente una hora desde Hamburgo.
Es muy agradable pasear por las calles del casco antiguo de Lübeck durante unos días y descubrir la historia de la ciudad hanseática. La zona costera es igual de amena y cuenta con actividades frecuentes: pudimos disfrutar de un mercado de comida durante nuestra estancia, ¡un ambiente increíble, una experiencia 100% alemana!