Visitar Schwangau, el cuento de hadas de los Alpes bávaros
Quizás el nombre de esta pequeña localidad de Baviera no te resulte familiar de entrada. Sin embargo, las imágenes del castillo de Neuschwanstein son conocidas en todo el mundo. Erigido como homenaje a Wagner, este castillo, apodado el de "la Bella Durmiente", está inspirado en la ópera Lohengrin, el caballero del cisne. Situada en la Ruta Romántica del sur de Alemania, a pocos pasos de Austria, Schwangau atrae a viajeros fascinados tanto por la opulencia de las construcciones bávaras como por el entorno natural de la región.
Un salto en el tiempo hacia la historia de Baviera
Schwangau se encuentra junto a dos castillos de gran importancia histórica: los castillos de Hohenschwangau y Neuschwanstein. Los señores de Schwangau, administradores históricos de la zona, habitaron el castillo de Hohenschwangau, que domina el lac Alpsee, durante siglos. La primera mención escrita de este castillo data de 1397. En el siglo XIX, fue adquirido y rehabilitado por el futuro rey de Baviera Maximilien II. Fue su hijo Luis II quien, tras pasar los veranos de su infancia en esta residencia, decidió construir Neuschwanstein a partir de 1869 sobre las ruinas de una antigua fortaleza de la dinastía Schwangau, en lo alto de un espolón rocoso.
El castillo de Neuschwanstein, o "roca del cisne", fue construido bajo las órdenes de Luis II. Tanto su distribución como su decoración beben directamente de la ópera de Wagner y narran las aventuras del caballero Lohengrin. Por todo el recinto aparecen leones de oro, símbolo del Reino de Baviera.
Descubrir los Alpes bávaros
Tras tu visita, acércate al puente Marienbrück que cruza las gargantas del Pöllat. Desde allí obtendrás las mejores vistas del castillo de Neuschwanstein. Al otro lado del puente, puedes continuar el camino hacia la cima del monte Tegelberg. Si sigues el sendero Schutzengel, encontrarás paneles informativos sobre la historia de la región desde la Edad de Piedra. También puedes subir a la cumbre en teleférico por 17 euros (ida y vuelta).
De vuelta en Schwangau, relájate en el Kristall Spa. Sus piscinas salinas tradicionales son el lugar ideal para descansar tras las caminatas por la zona, todo ello en un entorno de estilo muy kitsch.
¿Cuándo ir?
La exploración de los castillos y el entorno de Schwangau es muy agradable en la temporada cálida. No obstante, visitar Schwangau en invierno tiene un encanto especial: el castillo resulta igual de impresionante, si no más, bajo la nieve. Además, podrás practicar raquetas de nieve, esquí o snowboard en el Tegelberg.
¿Cómo llegar?
Schwangau es accesible en coche a través de la autopista alemana número 7.
Si viajas en avión o tren, tu punto de llegada será Múnich. Desde allí, deberás dirigirte a la ciudad vecina de Füssen y tomar la línea de autobús 73 o 78 en dirección a Schwangau.
Pequeño pueblo pintoresco al pie de los Alpes, conocido por sus 2 castillos.
Estos 2 castillos son, por supuesto, una visita obligada, especialmente el de Neuschwanstein, que es uno de los más bonitos que conozco. Pero aprovechen también para pasear por la región, ¡los Alpes bávaros son magníficos!