Visitar Santiago de Chile
Capital de Chile, Santiago cuenta hoy con unos 5 millones de habitantes. La ciudad fue fundada en 1541 durante la época colonial por Pedro de Valdivia, en torno a la actual Plaza de Armas, que sigue siendo el corazón institucional de la metrópoli. La ciudad experimentó una explosión demográfica a finales del siglo XX, impulsada por un éxodo rural masivo de chilenos que buscaban mejores condiciones de vida. La capital está atravesada por el río Mapocho, flanqueado por espacios verdes como el Parque Forestal o el Parque de las Esculturas, este último con 40 estatuas creadas por reconocidos artistas chilenos.
Los barrios del centro
Comienza tu recorrido en la plaza principal de la ciudad, la Plaza de Armas. Allí encontrarás la Catedral Metropolitana de Santiago, de estilo neoclásico, y varios museos de interés como el Museo Histórico Nacional, que recorre la historia colonial y republicana de Chile. Muy cerca, el Museo de Arte Precolombino es una visita imprescindible por sus colecciones de cerámica, escultura y piezas textiles de diversas culturas precolombinas. Por último, no pases por alto el Palacio de la Moneda, sede del Gobierno chileno, situado en las inmediaciones.
El barrio Lastarria, conocido como el barrio de las Bellas Artes, es otra parada obligatoria en la capital. Tras visitar el Museo de Bellas Artes, disfruta del ambiente animado y colorido de los alrededores del Cerro Santa Lucía, donde se organizan numerosos eventos deportivos y culturales.
El cerro San Cristóbal y sus alrededores
Para admirar Santiago desde las alturas, no te pierdas el cerro San Cristóbal, que alberga el parque urbano más grande de Chile con 722 hectáreas. Es un espacio accesible para todos donde puedes subir a pie o en funicular. En la cima se alza una estatua de la Virgen María, realizada en 1908 por Mathurin Moreau. El papa Juan Pablo II ofició una misa en este lugar en 1987. El recinto de San Cristóbal incluye también un zoológico y un jardín botánico.
A los pies del cerro se encuentra el bohemio barrio de Bellavista, refugio de artistas, lleno de arte urbano, bares y tiendas con estilo. Muy cerca se ubica La Chascona, una de las casas del poeta chileno Pablo Neruda, que conserva intactos sus muebles y objetos de la época.
Si buscas vistas panorámicas, dirígete a los barrios del este para subir a la Gran Torre de Santiago. Con sus 300 metros de altura, es el rascacielos más alto de Sudamérica y ofrece una perspectiva única sobre toda la ciudad.
El recuerdo de la dictadura
Para profundizar en el periodo de la dictadura chilena entre 1973 y 1990, visita el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. La institución conmemora a las 40.000 víctimas del régimen de Pinochet y repasa los hitos políticos y militares de aquella etapa.
¿Cuándo ir?
La mejor época para disfrutar de Santiago va de noviembre a abril.
¿Cómo llegar?
La opción principal es volar al Aeropuerto de Santiago de Chile.
¿Cómo moverse?
Una vez en la ciudad, utiliza la red de metro y autobuses de la capital, que es muy eficiente y te permitirá llegar a casi cualquier punto de interés.
Santiago es grande, muy grande de hecho. Enclavada en la Cordillera de los Andes, hay tantas cosas que hacer y ver. Grandes museos ricos y variados, monumentos hermosos, especialmente la Catedral Metropolitana, que es increíble tanto por fuera como por dentro, y tantos rincones verdes como el parque Bernardo O'Higgins. Cierto es que, como se decía en el otro mensaje, hay una disparidad marcada entre los barrios ricos y los pobres, pero no es en Santiago donde resulta más evidente. Aunque es triste que así sea. Por otro lado, el punto negro es que, a pesar de la policía en las zonas turísticas, las agresiones son recurrentes. Lamentablemente fui víctima de una y pasé dos noches en el hospital. En fin, eso podría pasar en cualquier lugar, así que de todas formas disfruté de mi estancia.