Cuba en resumen
Cuba es un destino que no se parece a ningún otro. Su arquitectura colonial, la hospitalidad de su gente y sus paisajes imponentes dejan huella. Además, el reciente acercamiento con los Estados Unidos ha dejado un ambiente particular, a medio camino entre la nostalgia por el pasado y el impulso hacia el futuro.
Arquitectura y música en La Habana
La gran protagonista es, sin duda, la ciudad de La Habana. Apodada la Ciudad de las Mil Columnas, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco gracias a su estética y su ambiente inconfundible. Su arquitectura es una mezcla original de art déco, art nouveau, clasicismo francés y barroco español. Los espléndidos hoteles coloniales son hoy el testimonio de otra época. En La Habana, la fiesta es la reina y marca un ritmo frenético día y noche, tanto en los locales como directamente en la calle. Los amantes de la música disfrutarán de lo lindo: melodías de rumba, salsa, trova y reggaeton resuenan por toda la ciudad.
Ciudades detenidas en el tiempo
Más allá de la capital, hay otras ciudades con un encanto especial que merece la pena visitar. Trinidad es una de las más bellas, con sus casas de fachadas en tonos pastel que parecen haberse quedado ancladas a mediados del siglo XIX. La Plaza Mayor, los palacios de la época y los hoteles señoriales se descubren al recorrer sus callejuelas empedradas. Santiago de Cuba, la segunda ciudad de la isla, destaca por su multiculturalismo, al haber sido habitada a lo largo de los siglos por franceses, españoles, asiáticos y africanos. Es también conocida como la Cuna de la Revolución, un auténtico tesoro para los aficionados a la historia. Estos últimos también encontrarán interés en Santa Clara, donde se pueden admirar los monumentos en homenaje al Che Guevara.
Senderismo y playas de ensueño
Después de explorar las ciudades, apetece sumergirse en la naturaleza. Baracoa, al noreste de Guantánamo, es el punto de partida ideal para realizar rutas de senderismo. También es imprescindible visitar el Valle de Viñales, un paisaje sorprendente de plantaciones de caña de azúcar y tabaco, mogotes (pequeños montículos rocosos) y casas de madera tradicionales.
Para buscar el mar, la opción más conocida es el centro turístico de Varadero. No esperes estar solo en la playa, ya que hay más de 50 hoteles en la península. Si prefieres la tranquilidad, Cuba ofrece pequeñas joyas como Playa Pilar o Playa Maguana. El islote de Cayo Levisa es aún más paradisíaco, con sus aguas cristalinas y su vegetación tropical.
Cuándo ir
La mejor temporada para viajar a Cuba va de diciembre a abril, aunque es también la época de mayor afluencia, lo que puede complicar la reserva de alojamiento y elevar los precios. De junio a noviembre el clima es más lluvioso. Es recomendable evitar los meses de julio y agosto, que coinciden con las vacaciones de los cubanos.
Cómo llegar
El aeropuerto principal de la isla es el José Martí de La Habana. Un vuelo desde España tiene una duración de unas 9 a 10 horas. El precio medio de un billete de avión ronda los 600 euros.