Castillo de Vaux-le-Vicomte, la obra que despertó los celos de Luis XIV
El techo del Grand Salon permaneció en blanco durante 360 años. Charles Le Brun nunca tuvo tiempo de pintar su fresco de 380 m², titulado Le Palais du Soleil. La detención de Nicolas Fouquet en 1661 dejó esta obra maestra sumida en un estado de inacabamiento permanente.
Hoy, 21 videoproyectores recrean el proyecto original sobre la bóveda durante las noches a la luz de las velas.
¿Por qué visitar el Castillo de Vaux-le-Vicomte?
Este dominio es el boceto de Versalles, aunque con un aire más íntimo y sin las aglomeraciones. Louis Le Vau en la arquitectura, Le Brun en la decoración y André Le Nôtre en los jardines: este trío trabajó aquí por primera vez en conjunto. Luis XIV, deslumbrado y posteriormente furioso tras la fiesta del 17 de agosto de 1661, reclutó a los tres artistas para construir Versalles. Vaux-le-Vicomte es el original, no la copia.
Como la propiedad privada clasificada como Monumento Histórico más grande de Francia, el dominio está gestionado por la familia de Vogüé, que lo ha convertido en un espacio lleno de vida. La audioguía con sonido 3D, gratuita y disponible en 11 idiomas, narra la historia de Fouquet mediante las voces de actores, logrando una inmersión sonora difícil de encontrar en otros castillos franceses.
Tres plantas de esplendor y una cúpula imprescindible
La visita comienza por los apartamentos de la planta baja, donde cada sala conserva mobiliario y decoración de época. La habitación de Fouquet y su techo pintado por Le Brun reflejan el refinamiento en el que vivía el superintendente.
En el centro, el Grand Salon y su cúpula de 18 metros de altura actúan como el eje arquitectónico del edificio. El camino de ronda del lanternon (linternón), en la cima de la cúpula, ofrece una vista de 360 grados sobre los jardines y la campiña desde 25 metros de altura. Los sótanos también merecen atención: cocinas de época, bodegas abovedadas y pasadizos de servicio revelan el funcionamiento interno de la vida señorial.
Los jardines de Le Nôtre: una lección de perspectiva
Las 33 hectáreas de jardines a la francesa son la obra fundacional de André Le Nôtre. Fue aquí donde inventó el estilo que más tarde perfeccionaría en Versalles y Chantilly. Las perspectivas juegan con el relieve: el estanque cuadrado, visto desde el castillo, parece redondo. El Grand Canal, al fondo del parque, aparenta estar mucho más cerca de lo que realmente se encuentra. Estas ilusiones ópticas fueron calculadas al milímetro.
Para las familias, se ofrecen carrritos eléctricos de alquiler. El Musée des Équipages (Museo de Carruajes), ubicado en las antiguas caballerizas, completa el recorrido con una colección de carruajes del siglo XVII al XIX.
Consejo de amigo: si solo puedes ir una vez, elige un sábado por la noche entre junio y septiembre para disfrutar de las soirées aux chandelles (noches a la luz de las velas). Más de 2000 velas iluminan los jardines, la música clásica suena al aire libre y la proyección del Grand Salon cobra sentido en la penumbra. Reserva tu entrada online, ya que la taquilla física ha dejado de existir.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Menos conocido, este castillo de tamaño relativamente modesto no carece de encanto. Lo había visitado en el instituto y he vuelto en diciembre. Me ha encantado el ambiente festivo, las flores, el gran abeto, sin olvidar el fuego de la chimenea. Si buscas dónde pasar una bonita velada de Navidad, Vaux-le-Vicomte es una buena opción. También disfruté de los jardines a la francesa y de un bonito espectáculo de luces y sonido en la fachada. ¡Hay que verlo!