El Zoo du Bois d'Attilly, un parque natural en plena renovación a las puertas de París
El crujido de las hojas secas bajo tus pasos, el aroma a bosque húmedo y, de repente, la mirada fija de un león a través de la vegetación. El Zoo du Bois d'Attilly no se parece a los grandes parques zoológicos artificiales. Aquí, los recintos se integran en un bosque de robles centenarios, salpicado de estanques donde se reflejan las siluetas de las aves. Abierto desde 1966, es uno de los zoológicos más antiguos de la región de Île-de-France. Desde que nuevos propietarios tomaron el relevo en 2016, el parque atraviesa una transformación profunda que está llegando a su fin.
¿Por qué visitar el Zoo du Bois d'Attilly?
A solo 20 minutos de París, este recinto de más de 20 hectáreas alberga cerca de 500 animales de unas 100 especies de los cinco continentes. Podrás ver leones, tigres, jirafas, hipopótamos, chimpancés, licaones y lobos. Seamos sinceros, si lo comparamos con el resto de los zoos de Francia, no es el más espectacular. Sin embargo, su entorno arbolado ofrece un paseo relajante que los grandes parques, a menudo cubiertos de asfalto, difícilmente pueden igualar.
La renovación iniciada hace varios años ha permitido ampliar los recintos y mejorar el bienestar de los animales. Novedad de 2025: una voliére inmersiva de loriquitos arcoíris donde los visitantes pueden entrar y estar en contacto directo con estos loros de colores vibrantes.
Lo mejor de la visita
La hora de comer de los animales
A primera hora de la tarde, los cuidadores reparten las raciones ante el público. Jirafas, hipopótamos, suricatas, chimpancés y lobos son alimentados uno tras otro. Es el momento en que los animales están más activos y los intercambios con los cuidadores resultan más interesantes. Los niños suelen quedarse hipnotizados ante las suricatas que vigilan su ración, erguidas sobre sus patas traseras.
Cuidador por un día
Para los más apasionados, el parque ofrece una experiencia de 3 horas junto a un cuidador profesional. Preparación de las raciones, limpieza de los recintos y observación cercana: es una inmersión real en el día a día del oficio. Esta actividad requiere reserva previa y está abierta tanto a niños como a adultos.
Información práctica antes de ir
El recorrido se realiza en 2h30 a 3 horas a un ritmo tranquilo. Los senderos no están todos asfaltados, así que si ha llovido, lleva calzado adecuado. El parque presta gratuitamente cochecitos todoterreno y portabebés, una gran ventaja para las familias. Hay un restaurante y zonas de pícnic para comer.
Consejo de amigo: llega a la apertura, a las 10h. Por la mañana, los animales están más activos y el parque está casi vacío. Reserva los momentos de alimentación para la tarde, ya que son el segundo punto fuerte del día.
Puntos fuertes
- Entorno forestal tranquilo y sombreado, algo poco habitual en la región parisina
- Precios más accesibles que en los grandes parques de los alrededores
- El momento de la alimentación, una oportunidad única con los cuidadores
- Aparcamiento gratuito y préstamo de cochecitos todoterreno
- Abierto todo el año, incluso en invierno
Aspectos a tener en cuenta
- Las obras de renovación aún son visibles en algunas zonas
- Caminos sin asfaltar, que pueden embarrarse con la lluvia
- Menos especies que en grandes zoos como Beauval o Thoiry
- Señalización vial casi inexistente para encontrar la entrada
- Cierre posible sin previo aviso en invierno por mal tiempo
Tarifas orientativas de las entradas
| Categoría | Tarifa |
|---|---|
| Adulto | 21 EUR |
| Adolescente (12-18 años) | 17,50 EUR |
| Niño (3-11 años) | 14 EUR |
| Pack familiar (2 adultos + 2 niños de 3-11 años) | 58 EUR |
| Estudiante / demandante de empleo / senior (+75 años) | 17,50 EUR |
| Menores de 3 años | Gratis |
Tarifas orientativas sujetas a cambios
Horarios
Cuánto dura esta actividad
*Información sujeta a cambios
Un zoo poco conocido y no muy grande, pero me sorprendió gratamente encontrar leones, jirafas, lobos e hienas. Se puede entrar dentro de un aviario de loros.