Ver la aguja de Dublín
La aguja de Dublín, conocida como Monument of Light, es una escultura gigante de acero con forma de aguja situada en el centro de la ciudad, concretamente en O'Connell Street. Es para los irlandeses lo que la Torre Eiffel representa para los franceses.
Una aguja caída del cielo
Con una altura de 120 metros, esta obra de arte contemporáneo, sencilla y elegante, fue realizada en 2003 por Ian Ritchie. Es la escultura más alta del mundo y cuenta con un extremo que se ilumina durante la noche. La idea detrás de esta construcción era revitalizar la calle con un símbolo de renacimiento que surge desde la tierra. De hecho, en ese mismo lugar se encontraba anteriormente la Nelson Pillar (Columna de Nelson), que fue destruida en 1966 tras un atentado del IRA. La columna conmemoraba la batalla de Trafalgar. Con el deseo de dejar atrás tanto este trágico suceso como a un personaje impopular, el gobierno decidió retirar el monumento por completo. El objetivo era otorgar una nueva dimensión a la que es la avenida más ancha de Europa y renovar una zona que había caído en la decadencia.
Un monumento que divide opiniones
Al caminar por O'Connell Street, es imposible no verlo. Parece colocado ahí en medio de la nada. Los irlandeses suelen decir que "o te gusta o lo odias". De hecho, el Spire de Dublín ha aparecido en clasificaciones de las construcciones más absurdas del mundo, aunque sigue siendo el monumento más fotografiado de la ciudad. Este punto elevado sirve también como referencia visual en el centro, ya que es imposible perderlo de vista. La base de la escultura tiene 3 metros de diámetro y se estrecha hasta los 15 cm en su parte superior. Está compuesta por 8 tubos huecos de acero inoxidable encajados mediante un sistema telescópico. Un monumento moderno que costó 4 millones de euros y que sigue dando mucho que hablar.
Esta torre de metal, impresionante, merece un pequeño desvío si estás por la zona. Ve a sus pies, levanta la cabeza: ¡la sensación de que toca el cielo es real!