Visitar el Zoo de Dublín
Entre los parques zoológicos, el Zoo de Dublín es todo un pionero, ya que abrió sus puertas en septiembre de 1831 en pleno corazón del Phoenix Park. En este entorno verde de 700 hectáreas, un espacio excepcional dentro de la ciudad, este recinto se extiende a lo largo de 28 hectáreas. Quedan lejos aquellos tiempos en los que el establecimiento alquilaba un elefante y un rinoceronte para el verano. Hoy en día, más de 400 animales de todos los continentes viven y nacen allí. Cada año, un millón de visitantes acuden a conocerlos, realizando una vuelta al mundo donde la emoción y la sorpresa están aseguradas.
400 animales de todo el mundo
Aunque a veces es complejo entusiasmarse ante animales privados de libertad, su bienestar es aquí el eje principal y los distintos hábitats, adaptados a sus necesidades, lo convierten en uno de los lugares más populares de Irlanda. Algunas especies, como el órice de cimitarra, son objeto de especial atención, ya que han desaparecido en estado salvaje. El Zoo está diseñado en diferentes áreas que recrean sus condiciones de vida con vegetación tropical, rocas y puntos de agua. Desde las colinas del Himalaya, con el leopardo de las nieves y el pequeño panda rojo, hasta la sabana africana, donde jirafas y rinocerontes descansan, la visita resulta cautivadora. El bosque de los gorilas y el de Borneo, destinado a los orangutanes con once árboles que alcanzan hasta 12 metros de altura, ofrecen momentos privilegiados. La manada de elefantes es una de las más apreciadas y, en la zona sudamericana, los perezosos y las aves conviven en armonía. Los amantes de los reptiles y cocodrilos disfrutan en el Zoorassic World, mientras que las otarias y leones marinos protagonizan el espectáculo. Las horas de alimentación son un momento clave, especialmente la de los pingüinos. Entre aves, animales salvajes, especies de granja, enormes hipopótamos y diminutos monos titíes, el Zoo de Dublín abre las puertas a un mundo fascinante, a la vez fuerte y frágil, pero infinitamente precioso.
Es un zoo grande situado en las afueras de Dublín, así que tendrás que coger el autobús desde el centro de la ciudad para llegar. Dicho esto, es un parque enorme con muchos animales para ver. Puedes contar con una buena media jornada para hacer el trayecto de ida y vuelta y la visita.