Visitar el puerto de Calvi
Situado a los pies de la ciudadela, el puerto de Calvi es un lugar agradable para pasear donde coinciden navegantes, pescadores y visitantes que buscan disfrutar del ambiente. Rodeado de terrazas de cafeterías y restaurantes, ofrece un entorno animado, sobre todo en verano, cuando los barcos de recreo y los yates dan vida al muelle.
Ambiente mediterráneo y vistas a la ciudadela
Caminar por el quai Landry (muelle Landry) permite admirar las embarcaciones y apreciar las vistas de la bahía. A un lado, las aguas azul profundo del Mediterráneo y, al otro, las fachadas coloridas de los edificios que bordean el puerto. Al levantar la vista, se divisa la ciudadela encaramada en su promontorio rocoso, lo que crea un contraste llamativo con la actividad del paseo marítimo.
Un punto de partida para explorar el litoral
El puerto es también el punto de partida de numerosas excursiones en barco. Varias compañías ofrecen salidas hacia la reserva natural de Scandola, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como paseos hacia las calas salvajes de la costa. Es posible alquilar una embarcación para descubrir los alrededores a tu ritmo o iniciarse en el submarinismo en las aguas cristalinas del golfe de Calvi (golfo de Calvi).
El marco ideal para descubrir la gastronomía corsa junto al mar
Los muelles están flanqueados por numerosos restaurantes y cafeterías donde se pueden degustar especialidades corsas frente a los veleros. Al caer la tarde, el ambiente se vuelve más movido, con las terrazas llenas y, en ocasiones, conciertos al aire libre. Para una experiencia más tranquila, es mejor acudir por la mañana, cuando el puerto despierta poco a poco y se puede observar la llegada de los pescadores.
Al pasear por el puerto de Calvi, uno empieza mirando los barcos, algunos de los cuales reflejan la riqueza de sus propietarios. Lo más agradable es instalarse bajo una sombrilla y degustar una copa de helado o un cóctel bien fresco. También se pueden reservar excursiones para hacer buceo o explorar las reservas naturales. Por la noche, el lugar se vuelve mucho más animado con los restaurantes y bares.