#1 Puerto de L'Île-Rousse (L'Île-Rousse)
El Puerto de L'Île-Rousse, epicentro de la Balagne, combina el trasiego de los ferris con la calma de los veleros. Resguardado por islotes de pórfido rojo, es el punto de partida perfecto para recorrer la costa o practicar deportes acuáticos. Sube hasta el faro de la Pietra para disfrutar de vistas únicas y termina el día degustando platos corsos frente a atardeceres memorables.