Visitar el Museo Arqueológico de Delfos
La identidad griega sería muy distinta sin sus santuarios antiguos. Si bien todos honraban a los dioses, algunos servían también como escenario para las competencias entre las principales ciudades estado. Asociado a Apolo, el de Delfos fue uno de los más influyentes entre los siglos VI y IV antes de nuestra era. Descubierto durante las excavaciones de 1892, el yacimiento es hoy uno de los tesoros nacionales del país. A su lado, el Museo Arqueológico expone las piezas más destacadas a lo largo de catorce salas. Además de sus 2 270 metros cuadrados de exhibición, el recinto cuenta con áreas de conservación dedicadas a mosaicos y cerámicas. Fundado en 1903, el edificio ha pasado por diversas vicisitudes y ha sido reformado en tres ocasiones hasta convertirse en el valioso hogar de piezas que abarcan desde la prehistoria a la antigüedad tardía.
Doce siglos de tesoros
Este museo es una parada fundamental. Doce siglos de historia se revelan a través de colecciones vinculadas a la vida política, religiosa y artística. La visita comienza en la sala dedicada a los inicios del santuario, donde se observan las primeras ofrendas, bronces de los siglos VIII y VII antes de nuestra era, entre ellos el famoso trípode, seguidos por los kouroi, estatuas arcaicas. Aquí encontrarás la Esfinge de los Naxios, que coronaba una columna en la terraza del Templo de Apolo, además de frisos, las estatuas de Cleobis y Bitón talladas en mármol de Paros, y diversas divinidades criselefantinas realizadas en oro y marfil alrededor del año 550 antes de nuestra era. Los frontones del templo son una rareza, y una de las esculturas más célebres del museo es el Auriga de Delfos, uno de los cinco grandes bronces que se conservan de la Grecia Antigua. La pieza representa a un conductor de carros de 1,82 metros de altura ataviado con un largo chiton. Dos salas están consagradas al Tesoro de los Atenienses, con sus vasos y metopas, mientras que la columna monumental de las Danzantes de Delfos resulta impresionante. Miles de visitantes se sumergen en este universo cada año, una experiencia totalmente recomendable.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Fui justo después de visitar el sitio arqueológico. El museo, bastante pequeño, cuenta con piezas muy bonitas. Sería una lástima perdérselo. Me impresionaron el Auriga de Delfos, los kuros de mármol y la esfinge. El recorrido cronológico permite orientarse con facilidad. Calcula alrededor de 1 hora y 30 minutos para verlo todo.