Visitar el Monumento a Lincoln
El Monumento a Lincoln es una parada obligatoria cuando se visita la capital de Estados Unidos. Gracias a sus numerosas apariciones en el cine, cuenta con una fama internacional que atrae a más de 6 millones de turistas cada año.
Su construcción comenzó en 1915 dentro del West Potomac Park y finalizó en 1922. Este monumento fue erigido en honor a Abraham Lincoln, el decimosexto presidente de Estados Unidos y el hombre que abolió la esclavitud en el país.
La estatua, de 6 metros de altura, representa al presidente Lincoln sentado en su sillón, contemplando para la eternidad el obelisco de Washington. Fue realizada por Daniel Chester French, un escultor estadounidense que ejecutó este encargo en piedra caliza. El edificio que alberga la estatua evoca los templos griegos con sus columnas estriadas. El interior está dividido en tres partes, con salas decoradas que contienen pinturas centradas en los valores defendidos por Lincoln.
Un encuentro con la historia
Este edificio ha sido escenario de momentos históricos, como cuando Martin Luther King Jr. tomó la palabra en un discurso que ha quedado grabado en la memoria colectiva. Fue aquí donde pronunció el célebre "I have a dream" ante más de 200 000 personas. Más recientemente, en 2009, Barack Obama ofreció aquí su discurso preinaugural.
Visita gratuita
El monumento puede visitarse libremente a cualquier hora del día o de la noche, aunque este lugar cargado de historia merece que se realice alguna de las visitas guiadas, disponibles de 9:30 a 22:30. También es conocido por su iluminación nocturna, que lo hace visible a kilómetros de distancia.
Para gran parte de la población estadounidense, se trata de un sitio fundamental, cargado de historia y simbolismo.
Cuando termines tu visita, no dudes en dar un paseo por el West Potomac Park siguiendo el curso del río. Es una caminata magnífica que completará tu jornada de forma inmejorable.
Horarios
*Información sujeta a cambios
El edificio en sí recuerda a un templo griego. En el interior, encontrarán una estatua de Abraham Lincoln, el antiguo presidente estadounidense.
Estados Unidos le debe, entre otras cosas, la abolición de la esclavitud.
En este lugar, Martin Luther King pronunció su famoso discurso "I have a dream", un mensaje de paz y convivencia.