Visitar el canal Tolentini
La red de canales que surcan y dividen Venecia es la base de su atractivo, y el barrio de Santa Croce no es una excepción. El rio dei Tolentini, conocido también como rio de la Croce, ofrece un recorrido de 300 metros a través de este sestiere (barrio veneciano), que hasta el siglo XIX albergó el monasterio y la iglesia de San Francesco della Croce. Aunque el nombre perdura tanto en el canal como en el puente, las estructuras originales desaparecieron y fueron reemplazadas por los Giardini Papadopoli. Un trayecto lleno de historia aguarda a lo largo de este curso de agua singular.
Entre el agua y la piedra
Es difícil cansarse de Venecia, donde los edificios parecen emerger directamente del agua. Aunque en este barrio, de carácter más popular, los palacios monumentales son menos frecuentes, seguir el canal Tolentini permite descubrir rincones interesantes. Dos puentes lo cruzan: el Ponte de la Croce, con sus balaustradas de hierro en forma de cruz, y el Ponte dei Tolentini, construido en ladrillo rojo y piedra. Este último conduce a la iglesia de San Nicolo da Tolentino, erigida entre 1706 y 1714. Su frontón triangular y su gran pórtico de seis columnas sobrias protegen un altar mayor alla romana de estilo barroco. Un poco más allá, los Giardini Papadopoli ofrecen un espacio verde con sus cipreses, un parque urbano que existe desde 1834. En este mismo terreno se encontraban la iglesia y el monasterio de Santa Croce, cuyos orígenes se remontan al siglo IX. Tras diversas vicisitudes, el conjunto fue demolido en 1810. Hoy, en la esquina de la calle, solo queda una antigua columna que es objeto de debate histórico; algunos sugieren que fue el lugar donde se castigaba a los criminales cortándoles las manos. Sea cual sea la verdad, el Tolentini es un paseo excelente para recorrer la historia y sus misterios.
Canal situado a la entrada de la ciudad (cerca de la estación Santa Lucia). Dimos un paseo agradable bordeando los jardines de Papadopoli y la Iglesia de San Nicolo. Son dos monumentos que hay que visitar en esta zona de la ciudad. Hicimos este paseo en verano con un sol radiante, lo que nos permitió disfrutarlo al máximo.