Visitar la Giralda
Algunos marcan el ritmo, pero la Giralda define el urbanismo: ningún otro edificio del centro de Sevilla puede superar sus 97,5 m. Es difícil definir este emblema de la ciudad, ya que algunos dirán que la torre es el campanario de la Catedral de Santa María, mientras otros aseguran que es el alminar de la antigua gran mezquita. En realidad, su construcción abarca ambas funciones. Su evolución está íntimamente ligada a las dominaciones históricas. Como edificio imponente que figura entre los más ilustres de España, la Giralda es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y, sobre todo, una obra maestra de la arquitectura.
El mayor alminar convertido en campanario magistral
Ante el peso del pasado, uno a menudo se siente pequeño; frente a la Giralda, la sensación es abrumadora. Pocas construcciones son más impresionantes. Aunque la viste una cierta sobriedad, lograr tal armonía y elegancia con semejantes proporciones es obra de un trabajo titánico. La torre vio la luz en 1184, bajo el califato de los Almohades. Primero funcionó como minarete adosado a la gran mezquita, uno de los edificios más suntuosos de la península ibérica, construido con piedras de monumentos antiguos y ladrillos. Por aquel entonces, era el monumento más alto de Europa y ya una referencia por el refinamiento innegable de sus niveles superiores. Tras la Reconquista, el edificio religioso pasó a ser cristiano, pero sufrió daños importantes durante el terremoto de 1356, que destruyó la mitad del minarete. Hubo que esperar hasta 1558 para que la parte superior fuera reconstruida en estilo Renacimiento. Se añadió en la cima una estatua de bronce de 7 m representando la "fe victoriosa", además de 24 campanas, de las cuales 18 están fijas en los huecos de la terraza, lo que le otorga su denominación actual de campanario. La Giralda es magistral. Se asciende a la cima mediante una sucesión de rampas y la vista panorámica es incomparable; Sevilla se despliega en su totalidad y en toda su belleza.
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*Información sujeta a cambios
Este minarete, convertido en campanario, es un punto de referencia de la hermosa ciudad de Sevilla.
A menudo se puede ver su cima a kilómetros de distancia...
Me encantó observar su arquitectura típica en diferentes momentos del día.
Admirad el edificio iluminado por la noche, ¡una maravilla de delicadeza!
La vista desde arriba es muy bonita, pero armaos de paciencia porque suele haber mucha gente...