Visitar el Museo Picasso
Cuando te llamas Picasso, un edificio corriente no basta para acoger al maestro. Hacían falta cinco palacios de los siglos XIII y XIV para rendir un homenaje a la altura de su talento. Fue en este conjunto arquitectónico donde el Museo Picasso abrió sus puertas en 1963, en el corazón del barrio de la Ribera. Este espacio de estética gótica ofrece un encuentro excepcional con la obra del artista. La elección de Barcelona no es casual, ya que Pablo Picasso llegó a la ciudad con solo 14 años para pasar sus años de juventud y realizar sus primeras exposiciones. Es un regreso a las fuentes de una inspiración que nunca se agotó.
Los años de juventud de un genio
El entorno es suntuoso, con la elegancia propia de Cataluña y de su arquitectura gótica. A lo largo de tres plantas, se conservan 4 300 obras de Pablo Picasso, una colección única que justifica el interés constante por este museo. Es un recorrido magistral donde el talento atrapa la mirada en cada rincón. Aunque resulta difícil destacar un lienzo sobre otro, es imposible no admirar la destreza precoz de Picasso, quien en 1896 pintó Primera comunión o Ciencia y caridad en 1897. Estas piezas se exhiben junto a cuadros realizados principalmente entre 1890 y 1917. Aunque las obras más recientes son escasas, la increíble serie de Las Meninas constituye uno de los puntos fuertes del museo, al ser el único lugar que conserva la serie completa de 58 pinturas basadas en la obra de Velázquez. También se presentan óleos, dibujos, grabados y cerámicas, técnicas que demuestran la capacidad creativa de un artista al que ningún soporte intimidaba. Procedentes de la colección personal del pintor, estas obras revelan una faceta casi convencional que a menudo olvidamos ante el Picasso maestro del cubismo y el surrealismo.
Horarios
*Información sujeta a cambios
No soy una gran seguidora de Picasso, pero me ha gustado mucho este museo, que ha cambiado mi forma de ver al artista. He aprendido muchas cosas sobre la vida del pintor, lo que me ha permitido entender mejor la diversidad de su obra. El museo en sí, situado en un antiguo palacio, es suntuoso. Pasé allí cerca de una hora y media. Hay que verlo sin falta para descubrir o redescubrir a Picasso.