El Parque de Belleville en resumen
Situado entre el cementerio del Père Lachaise y el Parque des Buttes Chaumont, el Parque de Belleville, que debe su nombre a la colina sobre la que se asienta, ofrece desde su terraza panorámica una vista privilegiada de la capital francesa. Conocido también como jardin Belleville Julien-Lacroix, en honor a uno de sus antiguos propietarios, este espacio verde de 4,5 hectáreas fue durante la Edad Media un dominio real dedicado al cultivo de la vid. Allí se producía la piquette, un vino ligeramente espumoso. Su función cambió con el paso de los siglos. En 1814, el terreno fue escenario de una cruenta batalla contra el ejército ruso antes de convertirse en una cantera de yeso, lo que deterioró la salud del barrio hasta su rehabilitación a principios del siglo XX.
El parque tal como lo conocemos hoy fue inaugurado en 1988. Obra del arquitecto François Debulois y del paisajista Paul Brichet, se plantaron 1 200 árboles y arbustos de unas quince especies distintas con el objetivo de crear un auténtico pulmón verde en la colina. Fíjate en el centenar de cepas de variedades Champagne y Chardonnay: es un guiño al pasado vitivinícola del lugar. Según la estación, los parterres muestran diferentes colores y morfologías. Los aficionados a la ornitología también pueden observar especies protegidas como herrerillos, currucas y zorzales.
Ten en cuenta que hay más de 1 000 metros cuadrados de césped a disposición del público, lo que lo convierte en uno de los puntos de encuentro preferidos tanto por los vecinos como por los viajeros. Durante los días de calor, agradecerás refrescarte en una de las fuentes en cascada más grandes de la ciudad. Los niños también cuentan con una zona de juegos moderna que incluye un pueblo de madera, mesas de ping pong y un teatro al aire libre.
Es uno de los pocos parques de París desde donde se puede disfrutar fácilmente de la puesta de sol.