Visitar las Catacumbas de París, un viaje insólito a las entrañas de la capital
En pleno corazón del barrio de Denfert-Rochereau, las Catacumbas de París ofrecen un recorrido único por los subterráneos más misteriosos de la capital francesa. Estas antiguas canteras, reconvertidas en osario, fascinan tanto como intrigan, brindando una incursión en la historia oscura y cautivadora de la ciudad.
Una inmersión en la historia de París
Creadas a finales del siglo XVIII para solucionar los problemas sanitarios de los cementerios parisinos saturados, las catacumbas albergan hoy los restos óseos de cerca de seis millones de personas.
La visita comienza con un descenso de unos 20 metros bajo tierra, revelando una red de galerías interminables. Descubrirás cómo estas antiguas canteras fueron transformándose gradualmente en un osario, un testimonio conmovedor de la gestión de la muerte a lo largo de la historia de París.
Un recorrido insólito y emotivo
Con una longitud de 1,5 kilómetros, el itinerario oficial de las catacumbas te guía a través de pasillos estrechos con paredes recubiertas de osamentas dispuestas de forma artística. Entre estos apilamientos, diversas citas filosóficas y poéticas añaden una dimensión emocional intensa a la visita.
Es muy recomendable reservar con antelación debido a la gran afluencia. Asegúrate también de llevar calzado cómodo y una chaqueta, ya que la temperatura se mantiene estable en torno a los 14 grados durante todo el año.
El aspecto misterioso y legendario de las catacumbas
Las catacumbas siempre han despertado fascinación y fantasías tanto entre los parisinos como entre los visitantes. Como lugar cargado de leyendas urbanas y anécdotas históricas, estas galerías subterráneas albergarían aún numerosas salas ocultas y pasajes prohibidos, lo que alimenta su aura de misterio.
Diversas obras literarias y cinematográficas, como Los Miserables de Victor Hugo o varias películas de terror modernas, se han inspirado en este espacio emblemático.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Aunque hay mucha gente, me pareció que la visita a las catacumbas es súper interesante. La atmósfera es bastante angustiante durante el descenso. Se aprenden muchas cosas y la última parte es muy impresionante con las calaveras. Eso sí, no recomiendo ir con niños.