El Castillo Sforzesco, fortaleza y museo en el corazón de Milán
Murallas de ladrillo rojo que se extienden a lo largo de casi un kilómetro, una torre central reconstruida fielmente tras una explosión y, tras estos muros robustos, una de las colecciones más importantes de Leonardo da Vinci y Miguel Ángel conservadas en Italia.
El Castillo Sforzesco no se parece a ningún otro monumento milanés: por fuera impone su masa defensiva, mientras que por dentro oculta tesoros que no esperarías encontrar tras estas fortificaciones.
¿Por qué visitar el Castillo Sforzesco?
Construido a partir de 1358 por Galeazzo II Visconti, el castillo se convirtió en la residencia de los Sforza en el siglo XV, antes de atravesar periodos de ocupación francesa, española y austriaca. Tras haber servido durante años como cuartel, estuvo a punto de ser demolido en el siglo XIX, pero se salvó gracias al arquitecto Luca Beltrami, quien lo restauró y le devolvió su aspecto actual.
Hoy en día, el castillo alberga varios museos cívicos que lo convierten en uno de los puntos culturales más densos de Milán, a solo unos pasos del parque Sempione.
La corte ducal y la Torre del Filarete
La entrada se realiza bajo la imponente Torre del Filarete, una reconstrucción de 1905 de la torre original destruida en 1521. Una vez pasada, la Corte Ducale (Corte Ducal) revela un aspecto completamente distinto: arcadas elegantes, fachadas ornamentadas y una atmósfera de corte renacentista alejada de la austeridad militar de las murallas exteriores.
Es aquí donde se distinguen las dos facetas del castillo: la potencia defensiva buscada por los Visconti y el refinamiento cortesano impulsado más tarde por los Sforza.
Las obras maestras que no te puedes perder
La Pinacoteca del castillo conserva pinturas de Mantegna, Bellini y Tiziano. Sin embargo, la pieza más impactante sigue siendo la Pietà Rondanini, la última obra inacabada de Miguel Ángel, esculpida hasta pocos días antes de su muerte en 1564. Expuesta en una sala oscura y austera, impone un silencio casi físico.
En el techo de la Sala delle Asse, un entrelazado de ramas y follaje pintado, atribuido en parte a Leonardo da Vinci, merece que levantes la vista durante un buen rato.
Consejo de amigo: llega a última hora de la mañana durante los días de semana para evitar los grupos escolares y reserva al menos una hora solo para la sala de la Pietà Rondanini, que muchos visitantes recorren demasiado rápido.
Puntos fuertes
- Obra maestra de Miguel Ángel visible sin excesivas aglomeraciones
- Corte y murallas accesibles de forma gratuita
- Proximidad inmediata al parque Sempione
Puntos de atención
- Varios museos separados, una visita completa consume mucho tiempo
- Alta afluencia turística en temporada alta
Horarios
Museos del Castillo :
Mar-Dom: 10:00 a 17:30.
Cerrado los lunes, el 25 de diciembre, el 1 de enero y el 1 de mayo.
Último acceso a las 17:00.
Patio del Castillo :
Todos los días: 7:00 a 19:30.
Cuánto dura esta actividad
Reserva 2 horas para recorrer los patios y las colecciones principales, o media jornada si prefieres visitar todos los museos con tranquilidad.
*Información sujeta a cambios
Este castillo es uno de los imprescindibles para ver en Milán. Por fuera, el edificio histórico es impresionante y está bien conservado. Por dentro, hay varios museos que es posible visitar. Estos son muy interesantes. Os aconsejo dedicar al menos media jornada a la visita.