Visitar la Acrópolis
Dominando Atenas, la Acrópolis es uno de los legados más fabulosos de la civilización griega. Estés donde estés en la ciudad, es imposible ignorar la antigua fortaleza real que se remonta a 3000 años antes de nuestra era. Se alza imponente sobre su colina de 156 m de altura. Durante la Antigüedad, la Acrópolis se convirtió en un gran santuario y hoy es un sitio fundamental, preservado e inscrito en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Edificios de arquitectura excepcional
Los monumentos que la componen se suceden, cada uno representando las distintas facetas de la Acrópolis a lo largo del tiempo. Las destrucciones y saqueos han dañado este sitio magistral, que sigue siendo objeto de diversas operaciones de restauración. Los Propileos marcaban la entrada monumental a la Acrópolis. A la derecha, el templo de Atenea Niké es un símbolo de victoria, construido en mármol y ricamente decorado con frisos esculpidos, especialmente sobre sus cuatro columnas.
Frente a los Propileos se erigía la estatua de Atenea, la patrona de la ciudad, y su marco grandioso, el Partenón. Es sin duda el edificio principal del sitio, construido entre 477 y 432 antes de nuestra era, y constituye un modelo magistral de la arquitectura clásica. Este templo dórico de mármol blanco de 70 m de largo con su columnata es famoso en todo el mundo.
Más arriba, el Erecteion, del año 406 antes de nuestra era, es un templo de una delicadeza excepcional. Su techo está sostenido por las Cariátides, seis columnas esculpidas como figuras femeninas, siendo el último edificio construido en la colina de los Dioses. Al sur de la Acrópolis, el teatro de Dioniso, del siglo V antes de nuestra era, es una joya antigua con sus 78 filas de asientos dispuestos en semicírculo.
Para comprender mejor la magnitud de la Acrópolis, algunos recomiendan comenzar la visita por el Museo de la Acrópolis, donde se custodian los objetos y reliquias hallados durante las excavaciones.
Horarios
*Información sujeta a cambios
La Acrópolis domina Atenas y ofrece unas vistas preciosas de la ciudad. El recinto es enorme y cuenta con numerosos monumentos y un museo para visitar. Todo es muy impresionante. Prevean quedarse varias horas en el lugar. Si es posible, vengan temprano por la mañana para evitar las aglomeraciones y el calor.