Visitar el Museo Soumaya
Al norte de Ciudad de México, la capital del país, el Museo Soumaya destaca en el paisaje con una arquitectura vanguardista. Este monumento de 46 metros de altura está revestido con 16 000 placas de aluminio hexagonales, una estructura que a menudo se compara con las escamas de una serpiente.
Su historia
El Museo Soumaya abrió sus puertas en 2011 sobre el terreno que ocupaba una antigua fábrica de papel. El arquitecto Fernando Romero, autor del Palacio de Congresos de Ciudad Juárez, fue el responsable de diseñar esta silueta futurista que refleja la luz solar. El empresario mexicano Carlos Slim, quien durante cuatro años consecutivos fue nombrado por Forbes como el hombre más rico del mundo, impulsó su creación. Como gran coleccionista, decidió unificar sus fondos bajo la gestión de la Fundación Carlos Slim, A.C. El nombre del edificio rinde homenaje a su esposa, Soumaya Domit, fallecida en 1999. Carlos Slim estableció que el recinto permanezca abierto todos los días del año y que la entrada sea gratuita para todos, con el objetivo de democratizar el acceso a la cultura.
¿Qué ver en el Museo Soumaya?
El museo alberga una vasta colección de más de 64 000 piezas provenientes de México, Sudamérica y el resto del mundo. Además de las exposiciones permanentes, como "La era de Rodin" en la última planta, se organizan muestras temporales de forma periódica. El contenido se distribuye a lo largo de seis niveles y 6000 metros cuadrados de superficie, conectados por una rampa en espiral. En cuanto al arte europeo, el centro exhibe obras que abarcan desde el siglo XV hasta el siglo XX, incluyendo piezas de las escuelas italiana, francesa, española y alemana. Auguste Rodin, con la mayor colección de este escultor fuera de Europa, Pablo Picasso, Salvador Dalí o Diego Rivera son algunos de los nombres imprescindibles que se pueden admirar en el recorrido.
Horarios
*Información sujeta a cambios
La arquitectura del edificio es muy particular, con su forma de cuadrilátero retorcido. El arquitecto Fernando Romero se ha superado.
La colección de cuadros y objetos de arte, repartida en nada menos que 6 plantas, merece realmente la pena. Hay piezas de Asia que transitaban hacia México para llegar a Europa, artistas mexicanos y esculturas del francés Rodin (la mayor exposición de este artista fuera de Francia).
Cuando se toma la rampa circular para subir las plantas con suavidad, uno puede documentarse sobre la Historia de México con frisos cronológicos.
Este museo está realmente bien hecho.