Qué saber sobre el Estadio Olímpico Universitario
Situado dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Estadio Olímpico Universitario es un referente del deporte y la arquitectura moderna. Construido para los Juegos Olímpicos de 1968, sigue siendo un lugar clave para el fútbol, el atletismo y diversos eventos culturales.
Un estadio cargado de historia
Inaugurado en 1952, el estadio fue sede de los Juegos Olímpicos de 1968, marcados por momentos históricos como el saludo de los atletas afroamericanos en el podio de los 200 metros. También se utilizó durante la Copa Mundial de Fútbol de 1986. Su diseño, inspirado en la arquitectura prehispánica, incluye una fachada decorada con un mural monumental del célebre artista mexicano Diego Rivera.
Un lugar de deporte y espectáculos
El estadio es hoy la casa del equipo universitario Pumas UNAM, que disputa allí sus partidos de fútbol ante una afición entregada. Además del deporte, acoge ocasionalmente conciertos y eventos académicos. Su capacidad de más de 60 000 espectadores lo convierte en uno de los estadios más grandes del país.
Un sitio integrado en el campus de la UNAM
El estadio forma parte del campus central de la UNAM, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Está rodeado de edificios de arquitectura destacada y zonas verdes ideales para pasear. Muy cerca, el jardín botánico de la UNAM y el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) ofrecen visitas complementarias tras recorrer las instalaciones del estadio.
Vi un partido de la primera división mexicana, de la UNAM (el club local) contra no recuerdo quién.
Ambiente agradable y tranquilo, pero sigue siendo un estadio olímpico, con sus pistas de atletismo que alejan las gradas del campo, unas tribunas con poca altura y sin techo. En resumen, no hay cercanía con los jugadores, no tiene caja de resonancia, no es una caldera. Si tienen que asistir a un partido de fútbol en Ciudad de México, recomiendo mucho más el Estadio Azteca.