Visitar el Palacio de Cnosos
Durante la Edad del Bronce, los palacios eran el corazón de la civilización minoica y todo giraba en torno a ellos. El de Cnosos era uno de los más importantes, ya que ocupaba dos de las cinco hectáreas que llegó a tener el asentamiento. Hoy en día es un sitio arqueológico fundamental, datado entre el 2000 y el 1350 antes de nuestra era, que fue descubierto en 1878. Las intensas excavaciones de Arthur Evans revelaron el palacio, pero también una villa y un cementerio, hallazgos seguidos de una restauración que aún genera controversia. A 5 km de Heraclión, el Palacio de Cnosos sigue siendo un testimonio esencial.
Un laberinto a cielo abierto
Domina el valle de Kairatos y se dice que fue la sede del mismísimo rey Minos. La leyenda del Minotauro y su célebre laberinto sobrevuela este lugar donde mil estancias se entrelazaban, accesibles por diversas entradas. Sin fortificaciones, el Palacio de Cnosos era un auténtico dédalo que impresiona por su inmensidad. Alrededor de un vasto patio central, cuatro alas con talleres, santuarios y diversos almacenes dejan entrever la riqueza de la vida que allí transcurría. La sala del trono, que pudo pertenecer a Minos o a una sacerdotisa, nadie lo sabe con certeza, está decorada con frescos de grifos. Al oeste del palacio principal emerge otro más pequeño, fechado entre los siglos XVII y XV antes de nuestra era. Fachadas monumentales, plantas superiores, estanques, pozos de luz, escaleras, apartamentos reales y un sistema de gestión del agua demuestran que la cultura minoica era tan compleja como avanzada. En el corredor de la procesión, los frescos destacan con sus colores bajo las columnas, mientras que las jarras gigantes, los pithoi, ocupan una de las alas del palacio. Un sepulcro, una mansión con un vestíbulo de pilares y la casa del sumo sacerdote completan este grandioso enclave que, aunque puede desorientar por sus restauraciones, ofrece un encuentro único con una fascinante civilización desaparecida.
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*Información sujeta a cambios
La visita a este palacio me pareció muy interesante. Os aconsejo que optéis por una visita guiada, ya que os permitirá visualizarlo todo mucho mejor. Me parece que el edificio no está en tan mal estado como dicen. Aprendí muchas cosas y, aun así, me quedé impresionada.