Una isla que es mucho más que un destino turístico
Madagascar es una isla inmensa situada al este de África, en pleno océano Índico. Aunque pasar unas vacaciones en la "isla roja" se ha puesto de moda en los últimos años, son pocos los turistas que deciden volver para establecerse allí. Sin embargo, Madagascar rebosa miles de tesoros por descubrir y explorar, tanto para jubilados como para trabajadores que busquen un cambio de vida.

En cuanto al clima, Madagascar solo tiene dos estaciones: la temporada seca, de abril a noviembre, y la temporada húmeda, de diciembre a marzo. Por lo general, las temperaturas oscilan durante todo el año entre los 20° y los 30°. Al estar en el hemisferio sur, los meses más "frescos" coinciden con el verano del hemisferio norte: de junio a agosto. Eso sí, hay que tener cuidado con los ciclones, que pueden afectar al norte o al sur del país entre enero y marzo.
Hay playas preciosas, fiesta cada noche y, por supuesto, aquí no nieva. Aunque estos atractivos benefician sobre todo a los turistas, es muy agradable poder disfrutarlos como residente y recorrer los diferentes territorios de la isla. Pero, a menos que seas jubilado y vivas de tu pensión, probablemente te preguntes cómo será tu vida profesional allí.
Trabajar y vivir en Madagascar
Crear tu propia empresa: sí, pero con recursos y paciencia
Es el lugar ideal para desarrollar un negocio, especialmente para empresarios o emprendedores que ya cuentan con capital y son pacientes. La vida en la isla de los lémures no es nada cara. El salario mensual medio es inferior a 100€, con todas las cargas incluidas. Administrado por Francia desde finales del siglo XIX hasta su independencia en 1960, el país es francófono y el francés es lengua oficial al mismo nivel que el malgache. La importación/exportación con Francia y Europa parece fácil de organizar. No obstante, ten en cuenta que, para el intercambio de productos, los trámites aduaneros pueden ser complicados. En cuanto a los servicios, prepárate para dedicar tiempo a formar a tu personal y no te limites al salario mínimo si quieres atraer a los mejores perfiles.
Debes saber que, para aspirar a ser millonario en la isla roja, necesitas empezar con un capital inicial importante. Vivir en Madagascar debe ser, ante todo, una elección de vida, no una estrategia para hacer fortuna. La gran isla no es como Francia; aquí las cosas llevan su tiempo. La mayoría de los expatriados que viven en la isla deben implicarse mucho más que en su país de origen para que las cosas avancen.
Instalarse e integrarse socialmente
En lo que respecta a la vida social, los malgaches son muy cálidos y acogedores. No todos te verán como un "colonizador" del que desconfiar, todo lo contrario. Sin embargo, crear vínculos reales no siempre es fácil y, si no sabes distinguir los valores auténticos y a los verdaderos amigos, podrías llevarte una decepción. La mayoría de los malgaches te verá, ante todo, como un extranjero, un vasaha. Para ellos, eres una buena fuente de ingresos.
Recuerda que esto es totalmente comprensible, ya que el nivel de vida entre Madagascar y Europa es muy diferente, al igual que la educación. Por pura inercia y facilidad, es probable que los primeros amigos que hagas allí sean otros expatriados como tú, procedentes de Francia o de cualquier otro lugar.
Las ventajas de expatriarse a Madagascar

Si decides mudarte a Madagascar, seguro que harás descubrimientos sorprendentes en esta isla-continente. Muchas especies animales, como el emblemático lémur, y vegetales son endémicas, lo que significa que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo.
Esta riqueza natural se traduce en una gran variedad gastronómica. Las especialidades locales incluyen pescado, carne de cebú (el Romazava) o de cerdo (el Ravitoto), arroz, así como frutas y verduras exóticas... Los productos de la agricultura y la pesca local te parecerán muy económicos.
Mejorarás tu calidad de vida rompiendo con el ritmo frenético occidental. Disfrutarás de la hospitalidad malgache, de una acogida muy cálida y de la amabilidad de sus habitantes. Podrás recibir ayuda fácilmente en tu vida cotidiana o en tus proyectos empresariales contratando personal local. Como la vida es mucho más barata, los salarios de empleados experimentados oscilan entre los 150 y 200 euros mensuales. Es una oportunidad para crear empleo y, por qué no, transmitir competencias profesionales.
Los inconvenientes
Las actividades culturales pueden parecerte relativamente limitadas. No encontrarás grandes museos, librerías de referencia ni exposiciones internacionales.
En el plano social, te darás cuenta de que, a pesar de la abundancia de materias primas, el país necesita ayuda, ya que sigue siendo pobre. Es posible que sientas cierta culpabilidad en algunos momentos al constatar la brecha en el nivel de vida con respecto a la población local.
Estas desigualdades tienen consecuencias directas en la inseguridad, especialmente en la Isla Grande. Como la pobreza sigue siendo una realidad, es posible sufrir robos en plena calle o hurtos en viviendas. Tanto de día como de noche, lo más prudente es mantenerse alerta y no llevar objetos de valor durante sus salidas. La mejor recomendación, sobre todo si viaja en familia, es desplazarse siempre acompañado de guías locales.
¿Dónde instalarse?
Antananarivo, la capital, para trabajar

Si su objetivo al instalarse en la isla roja es trabajar o incluso dirigir una empresa, le resultará mucho más práctico establecerse en la capital, también llamada Tananarive, o simplemente Tana para los amigos. Y esto por varias razones:
- Es donde encontrará con mayor facilidad colaboradores que hablen francés perfectamente y cuenten con las competencias necesarias.
- En la misma línea, allí encontrará los proveedores más variados (servicios, transporte, contabilidad, etc.) y, dependiendo del barrio, las mejores infraestructuras (oficinas, conexiones a Internet...).
- Los trámites con la administración malgache suelen estar llenos de sorpresas desagradables, especialmente si se gestionan a distancia. Ganará mucho tiempo estando presente, cerca de los centros administrativos. Esto es válido para trámites civiles, creación de empresas, aduanas, importación/exportación, etc.
- Antananarivo goza de una ubicación central, comunicada por el principal aeropuerto internacional y los ejes viarios más importantes del país.
- Toamasina, el primer puerto comercial de Madagascar, se encuentra a 7 horas de carretera hacia el este, una distancia aceptable a escala nacional. Si se dedica a la importación/exportación a gran escala, es probable que sus mercancías transiten por este puerto.
No obstante, tenga cuidado al elegir su barrio de residencia. Como mencionamos antes, la calidad de las infraestructuras y el nivel de seguridad son bastante variables. Si desea escolarizar a sus hijos en el liceo francés, puede establecerse cerca, en el barrio de Ambatobe, o también en Ankerana y Nanisana, en la periferia noreste. Al norte de la ciudad, entre el lago Masay y el parque de Tsarasaotra, el barrio de Ivandry es uno de los más exclusivos. Muy solicitado por familias acomodadas y expatriados, sus alquileres son de los más caros de la capital. Si contempla la posibilidad de comprar, tenga en cuenta que su título de "propiedad" solo será válido por 99 años. Por lo tanto, es más sensato alquilar.
Nosy Be, o la costa, para una jubilación tranquila

Nosy Be, la isla de los perfumes, se sitúa al noroeste de Madagascar. Este pequeño paraíso terrenal es muy apreciado por sus playas de postal, su clima privilegiado y su naturaleza exuberante. Nosy Be cuenta con su propio aeropuerto internacional, con conexiones directas a la isla de Reunión, por ejemplo. La otra cara de la moneda es que la vida en Nosy Be es un poco más cara que en el resto del territorio, aunque una pensión de jubilación media permite vivir allí correctamente. Aun así, otros destinos del litoral pueden ofrecerle una alternativa interesante, como la isla de Sainte-Marie, al este. ¡Allí podrá, por ejemplo, observar ballenas!

Recuerde, sin embargo, que tanto Nosy Be como Sainte-Marie siguen siendo islas pequeñas. 50 000 habitantes viven en Nosy Be, en una superficie que se extiende 25 kilómetros de norte a sur y unos veinte kilómetros de este a oeste. Menos de 30 000 personas habitan Sainte-Marie, en una (muy) estrecha franja de tierra de 50 km de largo. Dicho de otro modo, pronto las habrá recorrido por completo y, si tiene alma viajera, probablemente preferirá la vida en la Isla Grande. Allí encontrará actividades más variadas y productos y servicios más accesibles, como atención médica, profesionales de la construcción para trabajos de mantenimiento y reparación, alimentos, etc. La región costera situada al este de Tana, entre Tamatave (Toamasina en malgache) y Fénérive (Fenoarivo Atsinanana en malgache), reúne bastantes ventajas. Al noroeste, ¿por qué no optar por Majunga (Mahajanga en malgache), una ciudad portuaria en el corazón de una región más salvaje y menos frecuentada por los turistas?
Fuente: http://madagascar.marcovasco.fr
Restez dans votre "France", un pays paradisiaque !!..où il n'y a pas de mendiant à chaque feu rouge, où on ne caillasse pas les policiers et les pompiers, où vous pouvez vous balader en pleine nuit sans danger dans les Villes ( Roubaix, Marseille, Nord de Paris...etc). Et j'en passe et des meilleurs...
"AVANT DE BALAYER DEVANT CHEZ LES AUTRES, BALAYER DEVANT VOTRE PORTE"
Il semble en effet y avoir de bonnes choses à y faire, choses qui pourraient être bénéfiques pour soi même comme pour le pays