Es la ciudad más grande de las Canarias y capital de Gran Canaria, una de las islas del archipiélago. Situada frente a la costa noroeste de África, Las Palmas fue conquistada por España en 1483 y desde entonces ha crecido aprovechando el marco excepcional de su litoral. Durante mucho tiempo, la caña de azúcar marcó el ritmo de su economía, convirtiéndola en un objetivo constante para corsarios y piratas que la atacaron antes de que se transformara en el destino turístico que es hoy, apreciado por su clima, sus playas y sus tiendas libres de impuestos.
Una de las mejores playas urbanas
Con tres kilómetros de arena fina que recorren toda la bahía, la Playa de Las Canteras ha sido reconocida entre las mejores playas urbanas del mundo. Una barrera de coral natural permite el baño con tranquilidad y ofrece un escenario fascinante para los amantes del buceo, gracias a unos fondos marinos de gran riqueza. A pocos metros de la orilla, una formación de rocas volcánicas conocida como la barra protege la zona, ideal para practicar surf, kayak o paddle surf. Es el alma de la ciudad, un lugar vivo y siempre animado.
Su paseo marítimo, el Paseo de las Canteras, es un recorrido fabuloso y uno de los mejores puntos para sentarse en las terrazas de los restaurantes que lo bordean. Las cartas están llenas de especialidades: pescados a la plancha, atún marinado o embarrado... La carne es menos frecuente, pero el cochino negro es un bocado a probar, sobre todo en puchero. La crema catalana a la savia de palma es el cierre imprescindible. Por la noche, el barrio se mantiene activo hasta tarde, siendo el centro de la fiesta y los eventos. Allí se encuentra también el Auditorio Alfredo Kraus, una obra arquitectónica magistral que ofrece conciertos inolvidables con un escenario que parece fundirse con el mar.
El puerto de La Luz sigue siendo un núcleo muy activo, donde cruceros, barcos comerciales y pesqueros garantizan el espectáculo. En este entorno se puede visitar un fuerte rudimentario de 1494 que ha sido restaurado.
Un barrio histórico auténtico
Las Palmas es una gran urbe cosmopolita con avenidas comerciales convencionales. Sin embargo, en el centro histórico, Vegueta, la atmósfera cambia por completo hacia un tono más auténtico, concentrando los edificios más notables. El mercado es uno de los más antiguos de España, y bajo su estructura de 1863, las frutas exóticas crean un festival de colores y sabores. En la calle de los balcones, las casas nobles hacen olvidar los edificios modernos, mientras que en la Plaza de Santa Ana, ocho perros esculpidos en bronce negro vigilan el entorno. Son un símbolo misterioso de la ciudad y parecen custodiar la catedral, cuya construcción tomó cuatro siglos y combina estilos gótico, renacentista y neoclásico. Su tono oscuro y grisáceo contrasta con la elegancia del Palacio episcopal o el estilo de la Casa Regental.
En el Pasaje Pedro de Algara, los tonos ocres toman el relevo y conducen a la Casa de Colón, museo dedicado a la historia de la isla, de América y a los aventureros del Nuevo Mundo. Fue la antigua residencia de los gobernadores y Cristóbal Colón hizo escala aquí; el palacio cuenta con un patio interior y loros que completan la visita. Más adelante, el gabinete literario ya no es un teatro, pero en sus salones suntuosos se organizan exposiciones. Sorprendentemente, el vanguardista Centro Atlántico de Arte Moderno abrió sus puertas en Vegueta, ganándose fama por sus pinturas, esculturas y obras gráficas de tres continentes. La ermita de San Antonio Abad de 1757, los vestigios indígenas del Museo Canario y el Museo de arte sacro son visitas obligadas. Tras recorrer la comercial calle Triana, el Parque San Telmo ofrece un respiro, sin olvidar el parque más popular, el de Santa Catalina.
Cuándo ir
El sol está presente todo el año, con picos de calor de abril a finales de octubre. Fuera del verano, el termómetro oscila entre 17° y 21°, aunque el agua puede sentirse algo fresca. En febrero y durante casi un mes, el carnaval transforma la ciudad: es el evento principal desde el siglo XVI, está clasificado como fiesta de interés turístico nacional y atrae a miles de visitantes.
Cómo llegar
La ciudad cuenta con su propio aeropuerto y existen numerosos vuelos directos. Los autobuses y taxis conectan con el centro, y es muy recomendable alquilar un coche para moverse con libertad. Varias compañías marítimas aseguran las conexiones, tanto desde la península como entre las islas.